Desciende la accidentalidad entre Huesca y Lérida con la Autovía A-22

A-22, autovía Lérida, puente, agosto 10

La puesta en marcha de casi 60 kilómetros de la Autovía A-22 de los 111 que separan Huesca y Lérida ha reducido la accidentalidad de forma considerable en esta vía donde todavía quedan algunos tramos en obras de la N-240 que siguen siendo conflictivos para la circulación. Esta carretera ha sido a lo largo de los últimos años la más peligrosa del Alto Aragón con estadísticas tan negativas como los 139 accidentes ocurridos en 2004 con 13 fallecidos y 235 heridos. La colocación de rádares para el control de la velocidad en el año 2005 y la construcción de la autovía han dejado esas trágicas cifras en 42 accidentes con 3 muertos y 73 heridos en 2009.

Esa reducción se espera que sea más importante cuando estén finalizadas las obras y es que, como ejemplo, el pasado mes de agosto se contabilizaron 2 accidentes sin víctimas mortales y con tan sólo 2 heridos. Si lo comparamos con agosto de 2009 donde se produjeron 13 accidentes con 4 muertos y 6 heridos, el balance es altamente positivo, aunque el Jefe Provincial de Tráfico, Andrés Fernández del Río, prefiere ser prudente ante estos números.

Hay que contar que todos estos datos incluyen también los de la N-240 a su paso por la provincia de Huesca en el tramo por la zona norte por Jaca hasta Navarra. En lo que llevamos de año, entre la N-240 y los tramos de la A-22, se han registrado 32 accidentes con 3 muertos y 54 heridos. Curiosamente los tres fallecidos se produjeron en el mes de enero.

En el computo general, se llevan seis años de forma consecutiva descendiendo la accidentalidad en las carreteras de la provincia de Huesca lo que sin duda ya es un buen síntoma que se espera poder seguir mejorando en el futuro.

En lo que llevamos de 2010, entre enero y agosto, se han producido 301 accidentes con víctimas con 11 muertos, 88 heridos graves y 359 heridos leves. A ellos hay que añadir los que se han producido en septiembre con una víctima mortal más. En 2009 en el mismo periodo el balance fue de 316 siniestros con 23 fallecidos, 84 heridos graves y 366 leves.

El mayor descenso se produce en las víctimas mortales, aunque esa cifra es menos significativa y aleatoria a diversas circunstancias y es por eso que desde la Jefatura Provincial de Tráfico se incide más en el descenso de los siniestros que en los fallecidos.

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