“La transparencia informativa en escenarios como Afganistán siempre es buena”

El Curso Internacional de Defensa de Jaca se ha centrado este jueves en “Las operaciones en curso y los medios de comunicación” y, especialmente, en un escenario como Afganistán. El profesor de Periodismo de la Universidad Complutense, Rafael Moreno, ha ofrecido algunos datos sobre el esfuerzo que hace España en las misiones en el exterior, “donde ocupamos el puesto 14 en el mundo por número de efectivos desplegados”; un esfuerzo que ha tenido un coste “exponencial”. Según ha señalado, el año pasado se gastaron más de 700 millones de euros y este año “superaremos los mil a pesar de que el número de soldados desplegados es similar, pero hay que tener en cuenta que las misiones son más complejas, y escenarios como Afganistán y Líbano están muy lejos”.

En su intervención ha explicado que el estudio de las capacidades de nuestras Fuerzas Armadas “nos demuestra que pueden hacer dos esfuerzos importantes de alrededor de 1.500 y 1.100 hombres, y otros dos pequeños como son las misiones desplegadas en Bosnia, y dos en Somalia, contra la piratería y para la formación de la policía de ese país”. De su experiencia de la valoración que hace la sociedad de las misiones desarrolladas en los últimos 20 años, el profesor Moreno ha destacado que la de Afganistán “es una de las que cuenta con opiniones más desfavorables, lo que es bastante novedoso y tiene mucho que ver con la propia naturaleza de la misión, que no es de ayuda humanitaria”. A su juicio, en España “se ha perdido la oportunidad de los años buenos para hacer llegar a los ciudadanos la labor de las Fuerzas Armadas en el exterior. Hemos hecho muchas cosas buenas en Afganistán, mejorando el nivel de vida de la población autóctona, pero no lo hemos comunicado bien cuando deberíamos haberlo hecho”.

En este sentido, el profesor Rafael Moreno tiene muy claro que “no informar a la opinión pública no es una opción de éxito”. Aunque se estén viviendo situaciones difíciles en Afganistán, “cuanto más criterio e información tenga la opinión pública, más puede respaldar el trabajo que allí se está desarrollando y entender las noticias negativas que puedan llegar”. A partir de ahí, prosigue, los medios de comunicación “también deben esforzarse en mejorar la información que dan sobre el conflicto, en todas las dimensiones, las buenas y las menos buenas”. En definitiva, ha concluido que la transparencia en escenarios como Afganistán siempre es buena, “aunque sea para reconocer que a lo mejor tenemos que cambiar”.

En esta jornada también ha intervenido el coronel con experiencia de Oficial de Información Pública en el Líbano, José Luis Puig-Terrero, quien ha hablado sobre “Operaciones en curso y medios de comunicación”. En su conferencia también ha hablado sobre el bagaje de casi veinte años de operaciones en el exterior. Desde que se iniciase en el año 1992 el envío de contingentes a zonas de conflicto, nuestros ejércitos se han especializado en este tipo de misiones de estabilización que pasan por la creación de “un ambiente seguro que favorezca la vuelta a la normalidad de la zona”. El balance, ha señalado, siempre ha sido el mismo: “se ha cumplido la misión, mereciendo el reconocimiento de nuestros aliados y de la población local, en escenarios tan dispares como puedan ser los Balcanes, Afganistán, Oriente Medio o el Congo”.

El coronel Puig-Terrero ha destacado que la información pública es un aspecto de vital importancia en la resolución de los nuevos conflictos llamados asimétricos. Y en este sentido cree que el hecho de que la población de la zona de operaciones comprenda las ventajas del despliegue de la fuerza internacional “puede ser la clave del éxito en este tipo de operaciones”. Ha indicado que “la información que damos es veraz y no busca influir en la población”.

La oficina de información pública (PIO), como parte integrante de la Plana Mayor o Cuartel General de la unidad expedicionaria, se encarga tanto de ese cometido, como de informar al público español de su desarrollo. En este sentido, ha apuntado que el cumplimiento de esta doble función “tiene su dificultad”.

En esta época de la información o de la informática, como la definen los expertos, las nuevas tecnologías y la presencia de medios de comunicación sobre el terreno, permiten que cualquier dato que se publique, se conozca instantáneamente en cualquier parte del globo. Esta circunstancia, a juicio del coronel Puig-Terrero “podría suponer una grave vulnerabilidad, si la información fuese sensible”. Por otra parte, la estructura de comunicación de las formaciones internacionales en las que se integran nuestros contingentes y la múltiple dependencia de las PIO (de mando, funcional, multinacional..) “agravan el problema”.

Finalmente, el general Alberto Corres, del Cuartel General de ISAF, Kabul (Afganistán), ha hablado sobre “La información en el laberinto afgano”. Durante su intervención ha explicado que su cometido fundamental fue servir de “interface” con el entorno civil desplegado en Afganistán con la finalidad de sincronizar adecuadamente las operaciones de seguridad planeadas y ejecutadas por las Fuerzas de Seguridad Afganas e ISAF con las actividades de reconstrucción y gobernabilidad implementadas, tanto por ISAF, como por la Comunidad Internacional, y por el propio entorno civil afgano.

El general Alberto Corres ha señalado que durante el año que trabajó en Afganistán tuvo ocasión de conocer de cerca los contrastes de este país, “las diferencias entre el ámbito rural y urbano, y cómo dichas peculiaridades afectan día a día, no solo a la política afgana, sino a la vida cotidiana de sus habitantes”.

Entre los hitos y actividades más destacadas en los que el ponente estuvo directamente involucrado, ha destacado el desarrollo y ejecución del nuevo concepto de la operación de ISAF introducido y dirigido por el General Mc Chrystal, las elecciones generales en Afganistán que tuvieron lugar en agosto de 2009, los esfuerzos para reducir las bajas civiles en las operaciones militares o el intento de reducir la corrupción y mitigar su devastador efecto en el trabajo de la Comunidad Internacional en Afganistán.

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