El mes de la Artritis quiere dar a conocer la enfermedad

En octubre se celebra el mes de la Artritis, y la Coordinadora Nacional de Artritis en Huesca ha organizado un día informativo este viernes, con mesas informativas en el Hospital General San Jorge y en la Policlínica Alto Aragón y con la celebración de la VI Jornada Nacional de Artritis el próximo martes. En ella se abordarán temas de interés para los pacientes como la revolución que han supuesto las terapias biológicas en el tratamiento de esta enfermedad, la necesidad de combatir el dolor desde diferentes perspectivas (medicación, rehabilitación, fisioterapia, etc.), o la relación existente entre Artritis Reumatoide y discapacidad e incapacidad temporal.

A pesar del gran impacto personal, social, laboral y económico, existe un gran desconocimiento en la sociedad acerca de esta dolencia, y de hecho aún prevalecen entre la población falsos mitos o creencias, como por ejemplo su relación con la alimentación o el clima, y se tiende a confundir la artritis con la artrosis. De ahí que el lema elegido para la VI Jornada Nacional de Artritis sea ‘Conócela, Véncela’.

En este sentido, los pacientes consideran que un diagnóstico temprano y un tratamiento a tiempo son esenciales para retrasar y evitar la evolución progresiva de la enfermedad. Para ello es fundamental concienciar a los profesionales de Atención Primaria para que a la menor sospecha de que el paciente pueda padecer Artritis Reumatoide, éste sea derivado rápidamente al reumatólogo y se le hagan las pruebas pertinentes para diagnosticar cuanto antes y, de este modo, minimizar el deterioro físico y el impacto en su calidad de vida.

Entre las principales reivindicaciones de los pacientes de Artritis Reumatoide está la adopción de medidas que contribuyan a minimizar el impacto de esta enfermedad en la calidad de vida de quienes la padecen. Así, a nivel asistencial solicitan un mayor acceso a programas asistenciales que no sólo den apoyo al paciente sino a todo su entorno. A nivel laboral los pacientes de artritis reumatoide reclaman una mayor flexibilidad que contemple desde una reducción de jornada a un cambio de puesto de trabajo a uno más acorde a las limitaciones del trabajador con esta enfermedad de cara a poder mantenerse activos y no sufrir la pérdida de poder adquisitivo derivada por un lado de las bajas e incapacidades laborales y por otro de los gastos relativos a la medicación y a las reformas de adaptación de la vivienda que cuando la enfermedad se encuentra en un estado avanzado son indispensables.

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