Agradecimiento a la Guardia Civil del montañero rescatado en el Posets

Después de pasar 24 horas a la intemperie, y herido, tras caer el pasado domingo, 3 de octubre, desde una altura de cuatro metros, mientras descendía el pico Posets Maladeta, el montañero José Félix Hernández ya se encuentra en Valencia donde se recupera de una fractura de tibia y peroné en el hospital 9 d’Octubre. Un final feliz para este montañero que contó con dos elementos clave en el momento del accidente: los dos compañeros que resultaron ilesos y un móvil, desde el que se pudo dar aviso a la Guardia Civil y al 061 que, inmediatamente, iniciaron las labores de rescate. En declaraciones a Radio Huesca Digital ha agradecido la labor de la Guardia Civil y del hospital San Jorge de Huesca. Hernández explicaba que "los pilotos se jugaron el tipo para salvar mi vida".

Un rescate duro, complicado, dadas las características del terreno en el que se encontraban los tres montañeros, hasta donde se desplazó el helicóptero de la Guardia Civil, con base en Huesca, que dejó a dos especialistas de montaña en una repisa de la pared, cercana al lugar del accidente, que se encargaron de descender a José Félix, y a sus dos compañeros, Manuel y José Alberto, hasta el glaciar, donde pasaron la noche.

Fue una noche larga que José Félix, en una entrevista concedida a Radio Huesca Digital, recordaba como uno de los momentos más difíciles vividos durante el rescate. Sometidos a bajas temperaturas y con tempestad de viento y nieve, fue necesaria la ayuda de dos especialistas de la Guardia Civil del Grupo de Benasque, al que de forma progresiva se sumaron cinco efectivos de Boltaña y seis más de Jaca, quienes de madrugada descendieron entre la niebla la camilla, bajo una intensa lluvia.

El momento más feliz para José Félix, que lleva más de 25 años practicando el montañismo, fue comprobar que el helicóptero podía llegar hasta donde estaba todo el grupo, y que todos los participantes en el operativo se encontraban en perfecto estado. Un trabajo encomiable para el que este montañero valenciano sólo tiene palabras de agradecimiento.

A pesar de la mala experiencia que, en esta ocasión, le ha tocado vivir mientras descendía el pico Posets Maladeta, la afición y la pasión que siente José Félix por el montañismo y la escalada es más fuerte, y esto no le va a impedir seguir disfrutando de sus escapadas a la montaña. Eso sí, siempre consciente de los riesgos que entraña, y teniendo muy presente ir bien acompañado, algo que hasta ahora no ha dejado de hacer.

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