El Club Montisonense de Montaña culmina el Teide

El reto que desde el Club Montisonense se emprendía hace un año, Pico España 2010, consistente en ascender al el pico más alto de todos los sistemas montañosos de España, está llegando a su fin. La última meta, consistía en ascender al Pico del Teide, que es la mayor cima de las islas Canarias y a su vez el Techo de España.

Tal era la ilusión y la pasión por ir a las Islas, por ascender a un volcán, y por culminar esta grandísima cima, que fueron nada menos que once montañeros y montañeras los que la desafiaban con un reto fabuloso; recorrer los 3.700 m. de desnivel y una treintena de kilómetros al partir desde la Playa del Socorro, próxima a Puerto de La Cruz, y alcanzar la cima de madrugada para ver el amanecer.

Muchos y variados fueron los trámites previos al día de partida. Vuelo a Tenerife, un día entero de preparativos y un poco de turismo, y al día siguiente de madrugada comenzaban a andar con pesadas mochilas. Además los montañeros tuvieron que cargar agua suficiente porque en esta ruta no existen fuentes, pasando primero por los Realejos y sus urbanizaciones, caminos rodeados de exuberante vegetación y campos de plataneros. Ya en el Mirador de La Corona, aún amaneciendo, pudieron divisar todo el valle de la Orotava con sus pueblos iluminados. A continuación se adentraban en el bosque de La Corona,  devastado hace tres años por un gran incendio, pero en avanzada recuperación. Allí veían por fin el Teide, y la extraordinaria belleza de todo su entorno.

Superado el bosque llegaba la aridez, entrando por el Collado de la Degollada del Cedro a un gigantesco cráter predecesor del pico actual, es decir que el actual volcán nació dentro del cráter de un antiguo volcán mucho mayor.

Este hecho hace del Teide una maravilla natural tan extraordinaria, y le da una belleza sin igual.

Dejaban a su derecha los Riscos de La Fortaleza y entraban en un mar de arena dorada llamado Llano de las Brujas. Bajo él, se esconde una enorme reserva de agua de la cual se suministran muchas poblaciones de la isla.

A medida que atravesaban el llano y ganaban altura, contemplaban la adaptación de las plantas a la sequía, especialmente la retama canaria, que forma arbustos de gran tamaño y de curiosas formas.

Los montañeros alcanzaban la Montaña Blanca desde donde podían ver los huevos del Teide que son bolas de lava que han rodado desde lo alto de la montaña hasta quedar cristalizadas, y emprendían los últimos 450 metros antes de llegar al Refugio de Altavista.

Tras descansar en el refugio, a las 5,30 de la madrugada los once montañeros y montañeras partían hacia el pico para ver el amanecer, en fila y alumbrados por frontales. En una hora y media alcanzaban el Pico del Teide con enorme alegría.  

Allí disfrutaban de las vistas de todo el entorno, de los cráteres que están por toda la base del pico, la sombra del Teide, que se proyectaba sobre la isla de La Palma, y del mar de nubes, mientras el Sol salía justo encima de Gran Canaria, un espectáculo maravilloso.

Los participantes en la expedición aseguran que el cráter es pequeño y blancuzco por lo que parece estar iluminado cuando aún no se ha hecho de día.

Ya solo quedaba descender con cuidado, y como lo hacían en el horario previsto, pudieron continuar en el descenso hacia el Pico Viejo, enorme cráter apagado de más de 800 m. de diámetro, y segundo tres mil de las islas, con sus 3.134 m.  Allí escribían en el libro que hay en la cima, y descendían por un sendero hacia el Parador Nacional, pasando por un maravilloso terreno volcánico de negras rocas y tramos de terreno arenoso y azufroso, viendo las formaciones de cuevas bajo la lava solidificada, así como los Roques de García y el Roque Chinchado, imagen muy famosa por salir junto al Teide en los antiguos billetes de 1000 pesetas.

De vuelta al hotel y celebraban como es merecido el triunfo montañero más grande en la vida de muchos de los participantes, que sin duda les quedará un recuerdo extraordinario de Tenerife y su Teide, la montaña maravillosa de las islas Afortunadas.

Comentarios