El protocolo de rescate mediante ARVAS permitirá una localización de las víctimas de avalanchas más precisa y más rápida

Investigadores de la Universidad de Zaragoza, en colaboración con la Escuela de Militar de Montaña y Operaciones Especiales de Jaca, el Servicio de Montaña de la Guardia Civil y Aramón han elaborado un protocolo con medidas más específicas. Este manual va dirigido tanto a colectivos profesionales que desarrollan su trabajo en la montaña como a voluntarios que participan en tareas de salvamento.

Investigadores pertenecientes al Grupo de Tecnologías en Entornos Hostiles (GTE) del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A) de la Universidad de Zaragoza han trabajado conjuntamente con miembros de la EMMOE y del Servicio de Montaña de la Guardia Civil, con la colaboración de Aramón, para analizar el uso de los dispositivos conocidos como ARVAs y tratar de mejorarlo para una mayor eficiencia en la búsqueda de víctimas de avalanchas.

Los dispositivos ARVAs son localizadores electrónicos, disponibles en el mercado, y que sirven como emisores o receptores de señal, de manera que si una persona que lo lleva queda sepultada, su ARVA emite una señal, en forma de campo magnético, que puede ser detectada por otro ARVA en modo receptor. Este sistema de localización se basa en la intensidad y dirección del campo magnético que es generado, y cuyo comportamiento con la distancia es conocido. La búsqueda se divide en tres fases de manera que en la primera o primaria, se recorre la zona de la avalancha en busca de la señal transmitida. En la fase secundaria se siguen las líneas de campo magnético hasta las proximidades del equipo emisor, y en la terciaria, se busca un máximo de señal recibida o mínima distancia que indica la posición de la víctima en superficie.

Son varios los inconvenientes que presentan estos dispositivos (existencia de varios máximos de señal, variación de intensidad de señal dependiendo de la colocación u orientación del ARVA, zonas amplias que muestran la misma señal, etc.), por lo que se ha hecho conveniente la realización de un protocolo de uso y cuya aplicación se ha demostrado sumamente efectiva. Se ha analizado la forma de utilización del dispositivo determinando la posición más eficaz en la que debe usarse cada tipo de ARVA.

También se han investigado aspectos importantes, como el tipo de nieve, que afectan al campo magnético generado por el campo emisor, e introducido métodos novedosos como el de búsqueda de mediatrices para conseguir una mayor precisión en la localización de la víctima.

Comentarios