Berbegal defiende la declaración de Bien de Interés Cultural del frontal de San Salvador

Frontal San Salvador, Berbegal

El ayuntamiento de Berbegal se ha personado ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Aragón para defender la legalidad de la actuación del Gobierno de Aragón en la catalogación como Bien de Interés Cultural del frontal de San Salvador.

El consistorio se opone a los recursos contencioso-administrativos presentados por la Generalitat y el Consorcio del Museo de Lérida contra el Decreto 10/2010 del Gobierno de Aragón, de fecha 26 de enero, por el que se declara Bien de Interés Cultural el frontal de El Salvador, propiedad de la iglesia parroquial de Berbegal, depositado en el Museo Diocesano y Comarcal de Lérida.

Es una de las piezas que reclama el Obispado de Huesca por vía canónica, mientras que los ayuntamientos de Berbegal y de Peralta-El Tormillo han optado por la civil con querellas contra el obispo Joan Piris a quien acusan de presunta apropiación indebida. Ambas están pendientes en el Juzgado Decano de Lérida.

La Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón inició el expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural del frontal el 14 de mayo de 2009, porque se considera entre los bienes más relevantes del Patrimonio Cultural Aragonés. La incoación del expediente conlleva la aplicación inmediata y provisional del régimen de protección establecido para los Bienes de Interés Cultural en la Ley de Patrimonio Aragonés y cualquier intervención en la pieza tiene que ser autorizada por el Director General de Patrimonio. El Consejo de Gobierno aprobaba en enero de este año la declaración como Bien de Interés Cultural el frontal del altar de El Salvador, procedente de la iglesia parroquial de Berbegal.

El frontal del altar de El Salvador, procedente de la iglesia parroquial de Berbegal, está tallado en madera policromada y sus medidas son de 99 por 251 centímetros. Su función era la de decorar la parte delantera del altar, a imitación de otras piezas más costosas de orfebrería o esmalte, tal y como demuestra el desgaste sufrido en su parte inferior.

Esta obra se divide verticalmente en tres calles, de las que la central presenta a Cristo en Majestad, entronizado, bendiciendo con su mano derecha y sujetando un libro abierto con la izquierda. A ambos lados aparecen dos calles, divididas a su vez en dos registros horizontales con la representación de tres apóstoles en cada uno de ellos. Por su singularidad estilística y su indudable belleza es una pieza excepcional del arte aragonés del siglo XIII.

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