El Huesca se centra en el Villarreal y en seguir con la línea lejos del Alcoraz

El Huesca ha regresado a los entrenamientos con la satisfacción del triunfo conseguido ante el Alcorcón y lo que significa el haber roto por fin la mala racha en casa. Pero, como señalaba Onésimo tras el encuentro, no hay que bajar la guardia y seguir trabajando con la misma intensidad que permita ahora afrontar los dos últimos encuentros del año con el Villarreal B y Granada con la intención de sumar el mayor número de puntos posibles y seguir buscando una posición más cómoda en la clasificación.

El equipo ha ido dejando atrás situaciones que no le habían acompañado hasta ahora como el tema de los goles, con cinco en dos partidos, y el no ganar en casa en las siete primeras jornadas disputadas en el Alcoraz. Todo ello demuestra que el trabajo ha dado sus frutos y que tiene que seguir dándolo.

El partido con el Villarreal tiene además el aliciente de ser el encuentro número cien de los azulgranas en 2ª División. Pocos imaginaban cuando se ascendió que se pudiera estar algo más allá de una temporada en esta categoría y por el momento son ya tres campañas en las que se está disfrutando de esta competición.

El equipo regresaba a los entrenamientos con intensidad en doble sesión este martes para disputar este miércoles en Tardienta un partido amistoso donde tendrán más minutos lo que menos juegan en liga y que será una buena preparación de cara al choque ante los castellonenses en un campo que trae un buen recuerdo tras el milagroso empate del año pasado que fue clave en la permanencia del Huesca.

Echaide, sancionado, se perderá el partido ante el Villarreal B, mientras que habrá que ir viendo durante la semana la evolución de Marcos, que sigue sin ejercitarse con el grupo, y algún otro jugador con problemas físicos.