Remuneraciones, sueldos y estipendios

Luis Laiglesia

El Ayuntamiento de Huesca solo sacará dos plazas de nuevos funcionarios el próximo ejercicio, una en realidad es una promoción interna. Sin embargo, un total de 12 empleados públicos se jubilarán al año que viene. Toca recorte de personal.

No es una excepción el Ayuntamiento de Huesca, porque también el resto de administraciones públicas tendrán que aplicarse la misma vara de medir, al estar sujetas al decreto del gobierno que busca recudir el déficit público.

Pero dicho esto, es interesante reflexionar sobre si esas mismas administraciones no han estirado más el hombro que la manga y han inflado sus plantillas más allá de lo que deberían sin saber prever una situación como las actual.

Cabe recordar que, solo hace unos meses, tras decidir la extinción de un servicio, el Consistorio Oscense decidió la recolocación de sus trabajadores en aras a la paz social municipal. Y hablamos de más de 20 puestos de trabajo.

Es fácil tomar decisiones así cuando se juega con el dinero público, es decir, con el dinero que nos descuentan a final de mes a todos sin pensar que ello supondrá una carga difícil de llevar en el futuro.

Pero el Ayuntamiento de Huesca no es una excepción, en este sentido. Es más, el Consistorio Oscense, viéndolas venir, ya comenzó a aplicar la tijera, por ejemplo con la supresión de horas extraordinarias.

Se echa en falta que esa tijera se aplique también a lo que son cargos públicos de libre designación, alguno con chofer y vehículo oficial cuya justificación no se sostiene, se mire por dónde se mire.

Que haya comarcas cuyo gasto en este capítulo ronde los 600.000 euros es una realidad difícil de comprender para un parado sin subsidio. Que haya Presidentes de Comarca cuyo sueldo sea el de un Consejero, tampoco parece de recibo en los tiempos que corren.

Pero sigan en el análisis: Viceconsejeros, Portavoces, Presidentes de Coimisión, Miembros de la Mesa de las Cortes, Diputados Regionales, Provinciales, gabinetes, asesores…

Se podrá decir que esto es el chocolate del loro y que hablamos de una gota en un océano de gasto. Pero muchas gotas juntas hacen un charco, varios charcos un riachuelo y varios riachuelos un lago de despropósitos que amenaza con desbordarse si alguien no le pone coto.