Caritas, más necesaria que nunca

Nuria Garcés

La solidaridad es muy importante en estas fechas en las que nos encontramos. Con la cercanía de la Navidad nuestros corazones se ablandan e intentamos acordarnos de los más necesitados, ayundándoles económicamente. Además, cada vez más actos, conciertos, rastrillos o representaciones de teatro recaudan dinero a beneficio de alguna ONG.

En este año de crisis, cada vez más acentuada, mucho de lo que se recaude va a ir a parar a Cáritas Diocesana de Huesca: con el Centro Solidario en el que se convierte el Centro Cultural de Ibercaja en estos días, el propio rastrillo que realizó Cáritas coincidiendo con su semana de la Solidaridad o un rastrillo de libros, estos días, organizado por la parroquia del Perpetuo Socorro en el Centro Cívico.

Las gentes de Cáritas son quienes están ahí. Con dinero, con iniciativas, con apoyo, con palabras de acogida y de aliento. Con ganas de ayudar a pesar de que muchas veces deben de sentirse impotentes ante tanta necesidad y tantas situaciones catastróficas como se encuentran en el día a día.

Todo dinero es poco. Porque las cifras son tremendas. En los últimos tres años, los gastos en apoyos que presta Cáritas a personas necesitadas, han aumentado un 512%. En ayudas para vivienda, el porcentaje se ha incrementado un 550% y para primera necesidad, como alimentos y salud, la ayuda ha subido un 719%. De 1.000 euros que se dieron en 2007, a 9.000 euros que se acabarán dando este año.

Así, en estos días, algo del dinero que donamos va a ir a la Asociación Española contra el Cáncer, algo también al proyecto Luces por Etiopía y mucho, esperemos, irá a Cáritas. Las iniciativas están lanzadas. Ahora, hay que esperar la solidaridad de todos.