Arén, tierra de dinosaurios

La localidad ribagorzana de Arén, se ha convertido, de unos años a esta parte, en un atractivo destino para los amantes de la paleontología, puesto que, es una de las dos localidades aragonesas (la otra es Galvé en Teruel) donde se han hallado un par de especies diferentes de dinosaurios: el arenysaurus y el blasisaurus canudoi.

Penélope Cruzado, del grupo de investigación Aragosaurus IUCA de la Universidad de Zaragoza, explicaba a Radio Huesca Digital, que, aunque la Ribagorza y, más concretamente, Arén, es una superficie muy rica en sedimentos de una época concreta, es muy complicado que aparezca una tercera especie de dinosaurio aunque sí que se ha encontrado un resto aislado de cráneo que indicaba es muy importante, puesto que, se trata del primero de un agrosaurino en Europa.

En Arén, existen seis campos de trabajo, yacimientos que han sido excavados en las campañas que, desde 1.997, se vienen sucediendo y que han demostrado ser muy ricos en dinosaurios y otros animales. De hecho, se han hallado dientes y escamas de peces, dientes de pequeños carnívoros o restos de algas que indican que fue, en una época, medio acuático o semi acuático, con marismas, donde, estos animales, cazaban, vivían e incluso morían por ataques, causas naturales o tormentas de lodo.

Entre 1.998 y 2002 , el grupo Aragosaurus IUCA, trabajó en la recuperación de los restos del Arenysaurus, el dinosaurio más moderno de Europa y, hace unas semanas, informó del hallazgo de una nueva especie desconocida, el blasisaurus canudoi, perteneciente a un grupo conocido como “pico de pato” que se creía, hasta la fecha, que no había llegado a Europa, aunque los restos hallados confirman, no sólo su presencia, sino también la influencia de las migraciones, y que, pese a las dificultades para nadar aprovechaban las fluctuaciones del mar para desplazarse.

Esta especie se caracterizaba por tener un tamaño pequeño (entre cinco y siete metros de longitud), un peso aproximado de 400 a 500 kilos, unas mandíbulas con cientos de dientes y una cresta que todavía no se ha encontrado bien porque no se llegó a conservar bien porque se encuentra en el interior del yacimiento.

Si que se han certificado los fósiles craneales hallados (pertenecientes al lado izquierdo de la cara) y se trabaja en otros como las vértebras, el fémur o el húmero.

Tanto el descubrimiento de Arenysaurus como el de Blasisaurus están permitiendo, a los investigadores, reconstruir cómo eran las comunidades de dinosaurios antes de que un meteorito marcara la extinción de estos animales y descubrir que, algunas especies, vivieron muy próximas a la llegada de ese momento.

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