Museo Diocesano de Barbastro-Monzón

José Sánchez

A la inauguración del nuevo Museo Diocesano no ha faltado nadie y todos han coincidido en la misma reivindicación, las 112 piezas de arte sacro que pertenecen a la diócesis de Barbastro-Monzón y que se encuentran en depósito el Lérida tienen que ser devueltas puesto que así lo han sentenciado tanto los tribunales eclesiásticos como los civiles. Afortunadamente en algo todos están de acuerdo.

El obispo de Barbastro-Monzón, Alfonso Milián, se muestra optimista aunque reconoce las dificultades que tiene Joan Piris para la devolución. El presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, confía en el “Estado de Derecho” y asegura que los bienes regresarán “más pronto que tarde”.

El Museo, que es “magnífico” tanto en su espacio expositivo como en la dotación de modernos y avanzados equipamientos, recoge la historia de los municipios de esta zona a través de la imaginería religiosa.

Los once millones están bien invertidos puesto que se ha rehabilitado un edificio importante y se construido un espacio expositivo que va a ser referente en Aragón, al mismo que revitalizará una zona del centro histórico de la ciudad del Vero.

La aportación económica del Gobierno de Aragón ha hecho posible la construcción. Ahora el patronato formado por el Gobierno de Aragón, Diputación Provincial de Huesca, ayuntamiento de Barbastro y obispado de Barbastro-Monzón tendrá que hacer frente al mantenimiento. No hay que olvidar la importante colaboración de la Obra Social y Cultural de Ibercaja para la puesta en funcionamiento del Museo.

Ahora sólo hace falta que la diócesis de Lérida devuelva los bienes que completarán la exposición del nuevo museo. De momento, la dirección ha elegido veinticinco fotografías de las piezas depositadas en Lérida con un papel explicativo de la historia de las mismas.

El primer objetivo se ha cumplido, la inauguración del museo. Para el segundo, la devolución de los bienes por el momento hay que esperar. Deseamos que no sea por mucho tiempo.

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