Más de 20.000 jóvenes aragoneses han perdido su empleo desde que empezó la crisis

La juventud es el colectivo más perjudicado por la crisis. En Aragón, de los 62.000 puestos de trabajo que se ha llevado la “gran recesión”, más de un tercio, 21.500, estaban ocupados por jóvenes. Esta falta de empleo ha provocado una bajada de 14 puntos en su tasa de actividad. Esta situación ha provocado que muchos jóvenes vuelvan a las aulas y también a casa de sus progenitores.

“Si los jóvenes no se rebelan, vamos a dejarles un mundo mucho peor del que vivimos nosotros”. Así de claro lo ha dicho el secretario general de CCOO Aragón, Julián Buey, en la presentación de un informe sobre la situación de la juventud en la Comunidad Autónoma.

Menos oportunidades de empleo, puestos de trabajo precario, salarios muy por debajo de la media y unos costes de emancipación que no pueden afrontar pintan un panorama muy negro para los menores de 35 años, que se están viendo abocados a reestructurar sus vidas por caminos que muchas veces no habían previsto.

Los datos del estudio elaborado por la central, “Situación de los jóvenes en Aragón”, son demoledores. La tasa de paro juvenil se ha triplicado desde 2007, pasando de un 9,12% al inicio de la crisis al 26,18% a día de hoy. En gran medida, ellos han asumido la parte más importante del recorte de empleo, y sobrepasan en 11,4 puntos la media de desempleo de la Comunidad, un 14,7%. Pero esto es más grave aún si se pondera que Aragón es una de las regiones más envejecidas de España, donde la proporción de jóvenes en edad de trabajar frente al total es sólo del 19,52%, frente al 23,51% del resto del Estado.

En cuanto al sueldo, los jóvenes aragoneses cobran un 43% menos que la media de asalariados, a razón de 13.199 euros frente a 22.896. Y si además de joven, se es mujer, esta cifra baja más de mil euros para situarse en 12.188 euros brutos al año, con la denominada “doble discriminación”. Con estos salarios, la caída de precios en la vivienda es prácticamente imperceptible, y los menores de 30 años tienen que destinar el 68% de lo que ganan si quieren comprar y nada menos que un 60,3% sólo para alquilar.