Cuestión de formas

Luis Laiglesia

Otra cuestión irresoluble que el actual alcalde la hace viable.

Entre las prioridades marcadas por Luis Felipe el mismo día de su nombramiento como Alcalde, figuraban esas pequeñas cosas que se le habían enquistado al anterior rector municipal

En el listado encontramos la rotonda del Eroski, la urbanización del antiguo solar de la Cámara de Comercio, o la modificación del Plan General de Ordenación Urbana, cuya resolución se anunció antes de tiempo, como quien vende la piel del oso antes de cazarlo. Pero el oso seguía campando a sus anchas, vivito y coleando y la modificación sin ser aprobada.

Henos aquí, que en menos que canta un gallo, por seguir con símiles zoológicos, el nuevo alcalde deja solucionado lo del Plan General en una reunión con el Gobierno Aragonés y lo de la rotonda en un par de encuentros posteriores.

La última ha sido la del solar de la cárcel, ya que Luis Felipe ha logrado la cesión de los terrenos en unos meses, y nada menos que con el beneplácito de una Sociedad Estatal, entidades que suelen ser graníticas con sus posesiones.

La próxima es la subestación eléctrica, aunque aquí hay hueso duro que roer, y el Alcalde sabe que es así. De hecho, la única reunión que Felipe ha mantenido con dos representantes de la compañía eléctrica propietaria de la citada instalación, fue a cara de perro. El Alcalde les dejó claro a sus interlocutores, a los que exigió primero que se identificaran, que estaba al lado de los vecinos en su reivindicación y que comenzaran a buscar una solución urgente.

Los de las eléctricas se fueron un tanto sorprendidos por el cambio de criterio en el Ayuntamiento, y los vecinos también.

Al final, será verdad que en democracia las formas son determinantes. Al menos, en las cuestiones que ocupan este comentario, sí lo han sido.