¿Qué tiempo hará hoy, y mañana, y pasado...?

Nuria Garcés

De tanto querer tenerlo todo controlado, se va a perder el encanto. Estamos ya en invierno, tras unos últimos días de otoño con frío, nieve, lluvia o niebla. Vamos, lo que se estila para esta época del año. Pero nosotros queremos saberlo todo de antemano: qué tiempo vamos a tener, qué temperatura va a hacer, o a qué hora exactamente va a cambiar el tiempo y se va a nublar el tibio sol que tendremos a primeras horas.

Y lo peor es que es difícil poner de acuerdo a meteorólogos y aficionados, y vamos saltando de página en página web, de Aemet al Forecast o a la Météo France, pasando por la Meteo que viene, o escuchando a Florenci Rey en la radio, y quedándonos con lo que más nos convenga. Porque, ¿quién tiene razón? Pues depende. Algunos suelen estar más atinados, y otros hay veces que aciertan y otras no. La sensación que uno tiene es que, en otoño-invierno, el tiempo es muy cambiante.

Pero, sobre todo, es tiempo invernal. O sea, de frío, con temperaturas bajo cero y heladas, viento, nieblas y nieve. Sorprenden los mensajes que nos llegan de alerta amarilla (ni siquiera naranja) por bajas temperaturas. ¿Qué va a hacer en diciembre, más que bajas temperaturas? O "alertas naranjas por nevadas en el Pirineo, que alcanzarán los 10 cm. de espesor". Qué menos. Es lo que tiene que ser. Que nieve.

Pero nosotros lo queremos tener todo bajo control. Se ha perdido la magia de sacar la nariz por la ventana, a ver qué día hace. Tenemos dentro de casa el termómetro con su "homólogo" por fuera, que nos dice cuántos grados hay en la calle. Así, nos agobiamos por el frío, pero salimos bien abrigados. Y también, gracias a las previsiones que se han convertido en nuestra información de cabecera, sabemos no ya el tiempo que hará hoy o mañana, también intuimos (aunque luego cambie totalmente, con el paso de los días) el tiempo que hará dentro de cinco días.

Y aunque, al final, lo predicho y el tiempo que acabe haciendo se parezcan como un huevo a una castaña, nosotros estaremos felices, porque ya lo habíamos ido consultando...