Festivales clásicos, modernos y alternativos en la Ribagorza

La Ribagorza acoge, durante la época estival, tres de los festivales más importantes de la provincia de Huesca. El Ribagorza Pop Festival, NOCTE y Clásicos en la Frontera, traen, hasta la zona, numerosas actividades de las que disfrutan tanto vecinos como visitantes y es que, cada año, siguen más personas que ya que, poco a poco, han conseguido hacerse con un público fiel.

El primero en dar la bienvenida al verano fue el Ribagorza Pop Festival. En su V edición, pasaron por los escenarios de Graus, grupos como Telephunken, Los Secretos, Joe Crepúsulo o Macaco, que trajeron, hasta la capital de la Ribagorza, los ritmos más dispares, uniendo así, en un mismo festival, el hip hop de Rap’susklei con los sones cubanos de Amparo Sánchez. Y es que, si por algo destaca el Ribagorza Pop Festival, es por el amplio abanico de público que abarca a través de los diferentes estilos musicales que se muestran en él.

En el mes de julio, durante cuatro días, se pudo disfrutar, en Graus, del festival NOCTE, en el que la danza, la música, el teatro y el circo se unieron para recorrer las calles de la villa. En esta edición, la VII de este Festival Internacional de las Artes escénicas, trajo hasta Graus, diez escenarios, veintisiete espectáculos de veintitrés grupos de diez países diferentes, dieciocho horas de programación durante cuatro días y más de tres mil espectadores, en un año en el que se rindió homenaje al circo.

Pero sin duda alguna, el festival más longevo es Clásicos en la Frontera que, en este 2010, cumplía catorce años apostando, tanto por los artistas emergentes de nuestra tierra, como por los grandes profesionales de éxito internacional de los que pudieron disfrutar más de siete mil personas a lo largo de los meses de julio y agosto. Este festival que un año más recorrió buena parte de la zona sur de la comarca de la Ribagorza, sorprendió, en esta edición, con la unión que también se hizo de la música clásica con actuaciones de música contemporánea.

En total, unas 15.000 personas visitaron Graus y sus alrededores para disfrutar de alguno de estos tres festivales dejándose llevar por la música, el teatro o la danza.