El ayuntamiento de Monzón regula las zonas en las que pueden estar sueltos los animales

Con la publicación en el Boletín Oficial de la Provincia de Huesca del anuncio por el que se aprueba de manera definitivo el anejo a la Ordenanza Municipal de Control y Tenencia de Animales que define las zonas que pueden frecuentar los perros, bien atados, bien sueltos, y las que tienen prohibidas en cualquier caso, ya comienza su aplicación.

Mercedes Álvaro, concejal de Participación Ciudadana, declaraba que la normativa sale a escena con espíritu “conciliador” en el sentido de que vela por los derechos de los ciudadanos usuarios de los espacios públicos y el bienestar de los animales. “Se han delimitado las zonas de acceso prohibido a los perros y se ha definido cuándo y dónde se les puede dar rienda suelta. Después de la aprobación por el pleno quedará abierto el periodo de exposición pública. Estamos abiertos a estudiar sugerencias”.

También tenía interés en remarcar que “las prioridades o directrices del equipo de Gobierno son muy claras: controlar al máximo a los perros de gran tamaño y los calificados como potencialmente peligrosos”.

Por otro lado, Álvaro señalaba dos novedades respecto del primer anejo redactado por la Concejalía de Medio Ambiente: la suelta en determinados horarios se amplía hasta las diez de la mañana (antes, hasta las nueve), y el Camino del Sosa (de Baltasar Gracián al inicio del parque de la Jacilla) pasa a ser “zona de suelta a cualquier hora, siempre y cuando se respeten los derechos del resto de usuarios”. De esta forma se da mayor “margen” a la personas con grandes cargas laborales o familiares y a las que no les resulta fácil desplazarse.

La concejal calificaba la regulación de “avanzada” y se mostraba dispuesta a debatir las posibles alegaciones. “En todo caso, el objetivo principal de la Ordenanza es minimizar ese peligro potencial de determinados perros”, remarcó.