ARVA, sonda y pala, imprescindibles antes de salir a la montaña

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Una de los accidentes más habituales en invierno y primavera en la montaña son las avalanchas. Aunque algunas son naturales y otras las causan los propios montañeros, se pueden evitar riesgos, pero cuando ya ha pasado, también se puede ayudar en la localización de las víctimas y su rescate. El primer paso ante un alud de nieve está claro: avisar a los grupos de rescate. Esta es la primera conclusión del protocolo de actuación ante una avalancha de una víctima, que han elaborado expertos en esta materia.

Tal y como ha explicado el experto en seguridad y montaña, Alberto Ayora, el protocolo se ha elaborado para una víctima porque si se actúa bien, siguiendo esa gran medida de prevención que es dejar distancia entre los miembros del grupo, el alud sólo debería pillar a una persona.

Antes de salir a la montaña en invierno, todos los miembros del grupo deben llevar imprescindiblemente tres cosas, el ARVA, el dispositivo de localización para el rescate de víctimas de avalanchas, la sonda y la pala. Así, pase lo que pase a cualquiera del grupo, el resto puede ayudar a su localización y rescate con todo el material necesario. Antes de salir de casa se debe comprobar que el material está en perfecto estado, algo que parece una obviedad, pero no lo es.

Y cuando ya ha tenido lugar la avalancha y hay un miembro del grupo enterrado en la nieve, lo primero es avisar a los grupos de rescate.

Después, el protocolo indica que hay que localizar a la víctima con el ARVA, señalizar el lugar donde se ha localizado, sondear el lugar para concretar la distancia y finalmente palear. El protocolo de actuación se puede consultar en la página web del grupo de trabajo de la Universidad de Zaragoza www.gtn.unizar.es y también en la revista especializada en montaña Desnivel, en su número de enero de 2011.

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