Cáritas pide flexibilidad a las administraciones al otorgar ayudas sociales

Cáritas reconoce que las administraciones públicas tienen voluntad, pero que falta un esfuerzo en administración para que las ayudas lleguen con mayor facilidad. Consideran que todos los procesos burocráticos retrasan en exceso los pagos y crean situaciones ilógicas. Reconocen los esfuerzos por mantener el presupuesto, pero reclaman rapidez y flexibilidad.

La inmediatez que tienen algunas entidades sociales como Cáritas no la tienen las administraciones porque necesitan más trámites, pero además del retraso en el pago de subvenciones a entidades y de las propias ayudas personales, se apunta un problema mayor, la inflexibilidad.

Un ejemplo es el de ayudas de alquiler. Hay muchos pisos en los que conviven varias familias, o en los que se alquilan habitaciones sueltas, pues bien, en ese caso no todos pueden solicitar ayuda porque el ayuntamiento pide que sea titular del alquiler.

Otro ejemplo son las ayudas para pagar el agua, que las cobra el propio ayuntamiento pero no lo asume. Como tampoco el gas o la luz porque las empresas no quieren colaborar con ellos porque se retrasaría mucho el pago.

De todas formas Jaime Esparrach, secretario de Cáritas Huesca, reconoce la buena voluntad del consistorio, pero le pide mayor flexibilidad.

En cuanto al Ingreso Aragonés de Inserción, otorgado por el Gobierno de Aragón, se repite una situación similar, no hay problema presupuestario dice, pero sí de trámites, que desbordan a la Administración porque se han multiplicado los casos.

A los problemas económicos se suma la desesperación de familias que no ven una salida.

“Maratón de pisos baratos”

Se pide ayuda a la Administración, pero Pilar Polo, presidenta de Cáritas Huesca, da otra idea que afecta a los ciudadanos. Se necesitan pisos, y el mercado los pone a precios que una familia con problemas económicos no puede pagar. Pilar Polo recuerda que todo aquel que tenga un piso puede ayudar rebajando su alquiler.

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