El Gobierno de España afirma que no puede intervenir en el litigio de los bienes

Museo Diocesáno Lérida

El director del gabinete de la Presidencia del Gobierno, José Enrique Serrano Martínez, ha afirmado que el Presidente del Gobierno no puede intervenir en las actuaciones que se encuentran sometidas a la jurisdicción de los Tribunales de Justicia. Es la respuesta a la carta que envió el barbastrense, Luis Borruel al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, solicitándole una entrevista y su intervención en el litigio de los bienes que las Diócesis de Barbastro-Monzón y de Huesca mantienen con la Diócesis de Lérida.

José Enrique Serrano ha indicado que “la Presidencia del Gobierno, atendiendo al principio de separación de poderes y de independencia judicial, no puede intervenir en las actuaciones que se encuentran sometidas a la jurisdicción de los Tribunales de Justicia, ni valora el contenido de las resoluciones adoptadas por los Jueces y Magistrados que, conforme se determina en nuestra Constitución, son los únicos con competencias para juzgar y hacer ejecutar lo juzgado”.

Luis Borruel explicó al Presidente del Gobierno de España con detalle el proceso del litigio desde su inicio y la situación actual del mismo. Respecto a la solicitud de una entrevista, el director del gabinete de la Presidencia del Gobierno confía que comprenda que no resulta posible atender la petición, debido a lo “sobrecargada que se encuentra la agenda de trabajo del Presidente para los próximos meses”. José Enrique Serrano, en nombre del Presidente del Gobierno, ha agradecido la confianza de escribir la carta y las amables palabras expresadas en la misma, y desea a Luis Borruel una “Feliz Navidad y un próspero año 2011”.

Luis Borruel solicitó también audiencia al Papa con motivo de la visita a Barcelona para pedirle que las 112 obras de arte sean devueltas a las parroquias pertenecientes a la diócesis de Barbastro-Monzón. Borruel envió una carta a la Santa Sede en la que explicó que quería rogarle a Benedicto XVI que “los bienes eclesiásticos depositados en Lérida sean devueltos a nuestras parroquias de Aragón”. Borruel indicó que “sin querer ofender a nadie, el comportamiento de las autoridades eclesiásticas y políticas de Cataluña después de las sentencias pronunciadas por ambas partes y su incumplimiento, hacen mucho daño a los que vamos a la Iglesia con frecuencia”. La Santa Sede confirmó solamente que había recibido la carta.