Se presenta el Carnaval biarnés, que comenzará este sábado en Ansó

El carnaval de Pau, en su parte itinerante, dará comienzo este sábado, día 8 de enero, en Ansó. Este martes se presentarán los actos en la sede de la comarca de la Jacetania. Según la tradición, el rey del carnaval bearnés, Sent Pançard, se refugia en España para que no lo quemen el martes de carnaval. Tras la Epifanía, él también es un rey e inicia su camino de regreso para llegar a Pau en las fechas carnavalescas que manda el calendario. Así, cada fin de semana visita un pueblo y aprovecha para crear una corte de personajes carnavalescos que le acompañarán en su recorrido y tomarán con él la ciudad de Pau el sábado antes de carnaval.

Del lado español, fue Ansó el encargado de iniciar la andadura de Sent Pançard en 2004 y por dos veces consecutivas. En 2006 comenzó este carnaval en Echo y desde entonces se realiza el inicio un año en Ansó y otro en Echo. Las actividades en Ansó de este sábado comenzarán a las 18h con la llegada del carnaval al pueblo y pasacalles y a las 21h tendrá lugar la cena para los participantes en el carnaval. El Carnaval itinerante bearnés seguirá a partir del próximo fin de semana ya en territorio francés. Varias localidades se recorrerán en Francia antes de la celebración del Carnaval en marzo en Pau.

Cuenta la tradición que Sent Pançard, rey del carnaval del Bearn (Francia), consigue escapar cada año de morir quemado en la hoguera cuando su corte, una serie de disparatados personajes, lo sustituyen por un muñeco. Para huir de las autoridades francesas se refugia en el pirineo español y cada año después de las navidades reaparece para anunciar la llegada del nuevo carnaval. Ataviado con una chaqueta de colores chillones, una estrafalaria corona y adornado con un collar de salchichas y un colgante de un cerdo, durante varios fines de semana anuncia la vuelta de su reinado en distintos lugares con gran alboroto de sus seguidores y discursos de agradecimiento a quienes lo acogen por la comida la juerga y las mujeres, sus tres aficiones favoritas. Su delirio lo llevara al fin a Pau (Francia), donde lo apresan de nuevo y lo encierran en una jaula durante toda la semana de carnaval para, por fin, el martes llevarlo en comitiva y escoltado por La Cuaresma a un juicio donde, entre gritos de su mujer y seguidores, un mal abogado defensor no impide que un juez corrupto lo condene de nuevo a la hoguera. Y vuelta a empezar…

La anunciada del carnaval cada año se hace de forma itinerante. El año que tiene lugar en Ansó los personajes típicos del carnaval ansotano salen a la calle a recibir a Sent Pançard. En principio una barrera le impide la entrada al pueblo a semejante comitiva hasta que el alcalde de Ansó, después de hablar con Sent Pançard y darse aparatosos abrazos y saludos les permite el paso para, en comitiva, dirigirse al ayuntamiento donde darán su discurso de bienvenida al carnaval. La fiesta continúa con una cena popular en plena calle y actuaciones musicales.

En Ansó los personajes típicos, a diferencia de otros pueblos del Pirineo donde tienen carácter más serio y hasta terrorífico, son más bonachones y lo que pretenden es ridiculizar aquello a lo que representan riéndose de lo que el resto del año mas respetan. Algunos de estos personajes son: O Toledo: Representa a un toro, lleva un bastidor de madera terminado en dos cuernos y cubierto por una sábana blanca debajo de la cual se pone la persona para simular que enviste a las personas con las que se cruza. O Yugo: Es un yugo con apero de labranza, pero esta vez son dos personas vestidas de labriegos las que tiran de el. Mientras el sembrador que dirige el tiro esparce, no semillas, sino cenizas con las que mancha los pies de la gente. As Mortallas (las mortajas): Similares a las almas en pena de la Santa Compaña. Suelen ser mujeres que cubiertas con una sábana blanca y con la cara pintada de negro. Corren entre los asistentes al carnaval dando gritos y tiznando la cara de los que no van disfrazados. L’Onso: Unas pieles curtidas, polainas de lana o piel, manos pintadas o guantes negros, cara tiznada, boina y el detalle más simpático: para orejas dos alpargatas viejas atadas con una cuerda, forman el disfraz de oso. Este animal realmente temido en otros tiempos, – y hoy no precisamente “simpático” aunque asumido por los pastores – ya que diezmaba los ganados de los que vivían casi todos los habitantes quedaba así totalmente ridiculizado en carnaval. Cañonada: Antiguamente esta tradición no pertenecía a carnaval sino a la fiesta de San Antón pero ahora se tocan cañones (esquilas grandes) también en carnaval.

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