Los casos de gripe siguen aumentando en niveles normales

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Como cada temporada, la gripe estacional sufre su repunte a final de año. Tras la pandemia de la gripe el año pasado, éste se vive una situación calificada como normal por Salud Pública, con un repunte de 160 casos por 100.000 habitantes en Huesca en la penúltima semana de 2010 (superando el umbral epidémico). Entre el 80 y el 90% de los casos de gripe están provocados por el virus AH1N1, el de la gripe A, pero no se observan complicaciones por ello. La vacuna estacional ya incluía este virus.

Como cada año, los más pequeños son los que más sufren el virus, aunque el jefe del servicio de vigilancia de Salud Pública, Juan Pablo Alonso, considera que no es una gripe más peligrosa ni que tenga síntomas más severos que otros años. Añade que la gripe siempre es una patología a tener en cuenta y que cada año mueren personas por ella, pero que para alguien sin problemas de salud previos, no presenta riesgos mayores.

Los últimos datos de la penúltima semana de 2010 hablan de 160,12 casos por 100.000 habitantes en Huesca. La tasa más alta, aunque Zaragoza y Teruel han superado el umbral también. La incidencia aumenta en todos los grupos de edad menores de 65 años, con 78,83 casos por 100.000 en los menores de 14 años, 140,43 por 100.000 en el grupo de edad de 15 a 39 años y 66,82 por 100.000 en el grupo de edad de 40 a 64 años.

Estos datos están lejos de los del año pasado, cuando entre el 8 y el 14 de noviembre Aragón llegó a los 744 casos por 100.000 habitantes.

Grupos a los que se recomienda la vacuna

La vacuna todavía está recomendada para los grupos de riesgo. Son, con carácter general, las personas mayores de 65 años y, además, aquellas que no siendo mayores de 65 años presentan factores de riesgo como enfermedades pulmonares, cardiovasculares, metabólicas, hepáticas, renales, neuromusculares y patologías que producen inmunosupresión. También está indicada a las mujeres embarazadas. Del mismo modo, se aconseja que se vacunen las personas que pueden transmitir la gripe a grupos de riesgo, como los profesionales sanitarios, los trabajadores de instituciones geriátricas o de centros de cuidados de enfermos crónicos.

La gripe común

La gripe es una enfermedad de origen vírico que se transmite con facilidad por vía respiratoria. Una vez contraída la infección sólo cabe el tratamiento de sus síntomas. Los niveles de protección que ofrece la vacuna son elevados y duraderos (de 6 a 12 meses), y resultan efectivos a partir de las dos semanas de su administración. Los posibles efectos secundarios suelen limitarse a reacciones locales o sistémicas, como fiebre, malestar y dolores de cabeza, que generalmente desaparecen en uno o dos días sin necesidad de tratamiento.

La gripe es una enfermedad respiratoria aguda causada por un virus, por lo que los antibióticos no son efectivos y su uso puede crear resistencias al fármaco.

El Departamento de Salud y Consumo recuerda que, salvo en casos muy concretos, para la atención de los pacientes con síntomas gripales no es necesario recurrir a los servicios hospitalarios de urgencias, sino a los dispositivos de la red de Atención Primaria.

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