El Museo del reloj se une a la Ruta de los Artesanos de Benabarre

Marín Saper, relojero desde 1954, ha decidido ceder al Ayuntamiento de Benabarre toda su colección de relojes y herramientas para poder acondicionar, en la localidad, un museo dedicado a los relojes y a su oficio, en el edificio en el que, este artesano, continúa teniendo su taller. De esta forma, este museo se convertiría en otra parada obligatoria de la denominada Ruta de los Artesanos.

En este caso, se trabajará para reconvertir tres de las plantas del edificio en museo dejando la cuarta, el taller, tal y como está. En él, se albergarán modelos dispares de relojes de pared, de pulsera y, en menor medida, de bolsillo de los siglos XIX y XX junto a las herramientas que este relojero ha utilizado en sus más de cincuenta años de oficio. Además, la familia del antiguo relojero de Benabarre, también ha colaborado cediendo alguno de los utensilios de la casa.

A pesar de que, a día de hoy, ya se pueden ver muchos de los ejemplares, se espera poder mejorar el lugar en próximos años. Se trata de la condición puesta por Saper, quien cede toda su colección a cambio de que el consistorio se haga cargo de acondicionar la antigua casa.

Respecto a los relojes que tiene, los ha ido recopilando a lo largo de sus años de oficio gracias a gente que los llevaba a arreglar y no se acordaba de volver a por ellos o también porque, había quienes, ante un presupuesto alto por arreglarlo, pagaban parte de un reloj nuevo vendiendo el anterior.

Marín Saper, nació en Benabarre pero con tan sólo tres años se fue, junto con sus padres, a Barcelona. Cinco años antes de su jubilación, tras vender su negocio en la ciudad condal, decidió abrir un taller en Benabarre que, pronto se convirtió más en una sala de exposiciones que en un lugar de trabajo.