Biescas cuenta con la "Ruta de los bunkers"

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El Ayuntamiento de Biescas ha finalizado el proyecto de la señalización de la denominada “Ruta de los bunkers”, que parte de las proximidades del fuerte de Santa Elena por el camino y espacio ‘multiaventura’ de Polituara y descubre varios de estos elementos fortificados. Se trata de instalaciones militares construidas en los años 40 y 50 del pasado siglo para blindar el paso desde la frontera, en previsión de una posible intervención de las tropas aliadas y debido a la delicada situación diplomática del régimen del General Franco. La edificación de estos elementos se produjo de forma planificada a lo largo del Pirineo para crear la denominada ‘Línea P’ en referencia a los Pirineos.

El alcalde de esta población Luis Estaún ha comentado a este diario digital que es una nueva oferta del municipio, para los visitantes como para los vecinos de la comarca, que complementa la oferta turística del patrimonio. A esto se une que además se encuentra enclavado en una zona de elevado interés ambiental y que ya cuenta con importantes equipamientos culturales y deportivos como es Santa Elena con la ermita, el fuerte del mismo nombre, la vía ferrata y el camino adaptado.

Las fortificaciones que se han señalizado corresponden al ‘Núcleo de Resistencia 106’ que, con 16 asentamientos fortificados, es uno de los 20 núcleos en los que se estructuraba esta línea en Aragón, que consta de más de 4.000 fortificaciones que se construyerón desde 1944 hasta finales de los años 50 a lo largo de los 415 kilómetros de frontera pirenaica, configurando la mayor obra fortificada de la Península Ibérica y la mas importante levantada en Europa con posterioridad a la II Guerra Mundial.

En colaboración con el departamento de Desarrollo y Comarcalización de la Diputación de Huesca se ha realizado una primera intervención con la instalación de los paneles informativos. El primero, general y explicando que es la ‘Línea P’ y la tipología de los asentamientos se ha instalado al inicio de la ruta y un segundo panel se situado a medio camino, frente a una de las fortificaciones más importantes de todas las construidas, destinada a albergar un cañón anticarro

Una característica común de estas obras es que se encuentran perfectamente mimetizada con rocas y vegetación, lo que unido a la falta de mantenimiento y la escasa definición de la documentación existente ya que todavía están catalogadas estas construcciones como secreto militar hace que muchas de estas obras pasen desapercibidas, por lo que en una segunda fase se pretende desbrozar y limpiar las más cercanas a Biescas y que sean accesibles, para complementar esta ruta.

En el marco de las Jornadas Culturales de la Asociación Erata que se han celebrado este mes, sirvieron como apertura de la ruta en la que participaron más de 30 personas, que contaron con el privilegio de ser guiados por José Manuel Clúa, reconocido investigador sobre esta línea en Aragón.