Los oscenses se interesan por la figura de su patrón de invierno

Este fin de semana decenas de oscenses han acudido a las rutas vicentinas para conocer la leyenda de San Vicente, el segundo patrón de la ciudad. Más de ochenta curiosos, la mayoría oscenses, han recorrido los lugares de la ciudad que mayor relación con el santo guardan: donde se cree que nació, fue bautizado y se crió este mártir del siglo cuarto.

La figura de San Vicente Mártir se sitúa en el siglo cuarto, en los comienzos del cristianismo en España, y habla de una persona que fue torturada tras negarse a renunciar a su fe. El poeta Prudencio nombra su origen oscense y las rutas vicentinas siguen sus huellas en la ciudad.

La ruta comienza en el convento de la Asunción, donde hubo una iglesia románica, dedicada a San Vicente, que se llamaba San Vicente el alto. La segunda parada es en la iglesia de la Compañía, en el Coso Alto, donde se cree que estuvo su casa natal. También se llama iglesia de San Vicente el Real o San Vicente el bajo. La visita concluye en San Pedro.

La tradición dice que fue bautizado en San Pedro el Viejo y en la puerta se observa una figura de piedra tumbada que hace referencia al santo. La fachada de la Catedral también lo representa, al igual que a San Lorenzo.

El patrón de invierno de la ciudad de Huesca es venerado por toda España e incluso fuera de ella.

Tras su apresamiento en Zaragoza fue traslado a Valencia, donde sufrió el martirio, cuenta la historia, y donde también es patrón. Este santo cuenta con más de 450 espacios religiosos por toda España dedicados a su figura y en Francia es patrón de la vendimia.

Hace unos pocos años que se realizan estas rutas vicentinas, pero son muchos los oscenses que tienen inetrés por conocer algo más de la historia de su ciudad.

Comentarios