Éxito de feriantes y público en la Feria de la Candelera de Barbastro

Feria de la Candelera

Más de trescientos quince feriantes se daban cita en Barbastro con motivo de la 498 edición de la Feria de la Candelera, por la que pasaban miles de personas procedentes del Somontano y comarcas cercanas a Barbastro. Una tradición que se remonta al año 1512 cuando la Reina Doña Germana de Foix, segunda esposa de Fernando el Católico, concedía a Barbastro el privilegio de celebrar una feria anual. Los visitantes compraban plantas, calzado y textil, bisutería y complementos, repostería y panadería, quesos, y embutidos, entre otros productos.

La Feria de Candelera es la “feria tradicional” de la ciudad de Barbastro, punto de encuentro de las comarcas próximas y de actividad económica puesto que son muchas las personas que se dan cita cada dos de febrero en Barbastro para adquirir productos de los distintos “puestos”.

No faltaba a la cita la familia Vilas de Graus, el feriante más antiguo, que, año tras año, y durante cuatro generaciones participa para ofrecer sus productos: bastones, aperos, ferretería. A pesar que los tiempos han cambiado, Luis Vilas se mostraba optimista respecto a la evolución que ha tenido este tipo de ferias.

Caretas y candelas. Ellas son las más codiciadas en esta feria de la Candelera. Eso sí, deben estar bendecidas. De ello se ocupaba el párroco de la Catedral acompañado por el grupo Tradiciones y representantes del ayuntamiento de Barbastro. Una vez bendecidas, se repartían las candelas y las caretas en el stand del consistorio, ubicado en la Plaza del Mercado.

La bendición de las candelas tiene un significado religioso muy especial. Un rito que se viene celebrando desde tiempos inmemoriales. Una fiesta que nació con la purificación de las mujeres, tras el parto del hijo primogénito. En la misa se compraban y bendecían candelas, o velas delgadas y largas, que unían el rito de la cera y la luz.

El área de desarrollo del ayuntamiento de Barbastro organizaba esta feria en la que participaban un total de trescientos quince feriantes. La feria era ubicada este año debido a las obras del Paseo del Coso en las siguientes plazas y calles: Plaza de Aragón, Paseo del Coso, General Ricardos, Plaza del Mercado, Plaza Diputación, Puente de San Francisco, Plaza de San Francisco, Corona de Aragón, Plaza del Sol, Puente del Amparo, Calles Saint Gaudens, Avda. Pirineos y Calle Torreciudad.

Los feriantes llegaban de Barbastro, Comarca de Somontano, de distintas zonas de España y del sur de Francia. Argentinos que ofrecían cinturones de cuero, de la Rioja que desde hace quince años venden árboles y plantas, e incluso una afiladora gallega.

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