El 10% de la población activa de la Ribagorza trabaja en la ganadería porcina

El sector ganadero cada día está más tecnificado. A día de hoy, todos aquellos que poseen explotaciones ganaderas porcinas tienen que tener su carnet y quienes entran en este sector deben realizar diferentes cursos. En la Ribagorza, una de las pocas zonas libres que quedan con explotaciones familiares en Aragón, a día de hoy, unas 476 personas viven de la ganadería porcina entre empleos directos e indirectos, en total, un 10% de la población activa de la comarca.

La necesidad de mejora llevó a los ganaderos de la zona de Graus a crear, unos años atrás, un centro de inseminación porcina del que, actualmente, forman parte 40 ganaderos. En él cuentan con quince machos, que llegan a alcanzar en el mercado un precio de unos 4.000 euros, que son los progenitores de los cerca de 140.000 lechones que nacen anualmente.

A través de la inseminación artificial se pretende reducir las vías paternas para que el ganado sea lo más parecido posible, tal y como requiere el mercado. Debido al elevado precio de los verracos, se decidió crear este centro para buscar la mejor selección ya que, por la vía genética es la principal manera de mejorar la especie. Esto incluye también la realización de ecografías a las cerdas, análisis de sangre y agua, temperaturas y humedad controladas o ventilaciones especiales.

La ganadería porcina en la Ribagorza factura alrededor de 40 millones de euros al año y cuenta con tres ADS (Asociación de defensa del ganado porcino) en el territorio, la de Graus, la de Benabarre y otra en la zona del Isábena. Y a pesar de que las cosas se están manteniendo en momentos de crisis, en la actualidad tiene la mirada fija en el año 2013, cuando entren en vigor las nuevas normas de bienestar animal. En ellas se exigen una serie de requisitos que, actualmente, son de difícil cumplimiento para las pequeñas explotaciones familiares.

Recordar que en la comunidad autónoma de Aragón tan sólo quedan dos zonas libres en las que aún no han entrado las grandes multinacionales que son en Teruel, en los lugares donde se elabora la cría para jamones, y la Ribagorza.

Comentarios