El Gobierno de Aragón elabora un protocolo para prevenir la mutilación genital femenina

El Gobierno de Aragón, a través de los departamentos de Servicios Sociales y Familia, Salud y Consumo y de Educación, Cultura y Deporte, ha elaborado un “Protocolo para la prevención y actuación ante la mutilación genital femenina en Aragón”, un documento en el que se establece un procedimiento de intervención para prevenir esta práctica y se proporciona a los profesionales de los sistemas de protección social (sanitario, educativo y social), los conocimientos básicos sobre lo que conlleva la práctica de la misma y los pasos a seguir ante los casos que puedan detectarse.

La mutilación genital femenina (MGF) incluye todas las prácticas que supongan la extirpación total o parcial de los genitales externos femeninos, ya sea por motivos culturales, religiosos o por cualquier otra razón, no terapéutica. Cada año, dos millones de niñas corren el riesgo de sufrir esta práctica en todo el mundo. Se lleva a cabo de forma generalizada en 28 países de África y es común en algunos países de Oriente Medio y en algunas comunidades musulmanas. En Aragón tiene presencia significativa 9 etnias que practican la mutilación genital femenina.

Esta práctica supone una violación de los derechos de las mujeres y es constitutiva de delito en España. El riesgo para la salud, así como las complicaciones en la vida sexual o psicológica, han llevado al Gobierno de Aragón a elaborar este protocolo para su prevención en Aragón.

La intervención de los profesionales puede producirse en diferentes momentos: cuando detecten factores de riesgo, ante un riesgo inminente o cuanto la mutilación ya se ha practicado.

Se considera que existen factores de riesgo cuando una mujer pertenece a una etnia en la que se practica la MGF o es miembro de una familia en la que se ha practicado. En este caso, se informará a los progenitores los riesgos para la salud y las consecuencias jurídicas que conlleva su práctica. Además, desde el sistema educativo se valorará la actitud de la familia ante esta información y se comunicará al Centro de Salud; el personal sanitario deberá hacer revisiones más continuadas e implicar a todo el equipo de atención primaria y coordinarse con los servicios sociales.

Existe riesgo inminente cuando se organiza un viaje al país de origen y cuando la menor informa de las previsiones de su familia sobre la práctica inminente de la MGF. En este caso la intervención debe ir dirigida a la firma, por parte de los progenitores, del compromiso de abstenerse a practicar la ablación. Para ellos, todos los profesionales implicados se coordinarán, se realizará una revisión pediátrica y, si se recibe una negativa de la familia a firmar el compromiso, se derivará el caso al Servicio Especializado de Menores.

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