Hay ancianos que eligen una residencia para vivir

Más del 20% de la población aragonesa tiene más de 65 años (281.825 personas). Este lunes el programa La Ventana del Altoaragón se realizaba desde el centro socio sanitario Sierra de Guara, en Chimillas, y allí muchos de sus usuarios se mostraban satisfechos con los cuidados que allí reciben y las actividades de ocio que pueden elegir. Residentes como Lorenzo Ortas, Jesús Peña o Pilar Otín están muy satisfechos con su estancia y la recomiendan. Dicen que si puedes valerte por tí mismo vives como en un hotel.

Aragón es una comunidad envejecida, como lo es el país entero, y buena parte de los recursos públicos se destinan a este colectivo. Las residencias pueden ser una opción obligada por las circunstancias, pero también hay personas que las eligen porque están “como en casa”. Bien atendidos y con múltiples actividades de ocio para elegir. Gerontogimnasia, ejercicios de desarrollo mental, paseos al aire libre, juegos e incluso baile.

En la provincia de Huesca hay 3.300 plazas residenciales para personas mayores. En Huesca, 863 personas están recibiendo el servicio de atención

residencial y otras 1.027 reciben una prestación económica vinculada al

servicio de atención residencial (es decir, que se les da la prestación

económica precisamente para que sufraguen los costes de la residencia en

la que viven). El coste de una residencia difiere de las públicas a las privadas, en algunas el precio depende de las posibilidades del usuario y en las que más servicios ofrecen llega a los 1.100 o 1.300 euros al mes.

Desde que se pusiera en marcha la ley de Dependencia las ayudas a la tercera edad dependen del grado de dependencia que presenten. El mayor problema que presentan estas ayudas es el tiempo que pasa desde que se pide hasta que se valora el grado de dependencia y se comienza a pagar a las familias, pero esto ha mejorado en los últimos meses. Si antes podían pasar más de seis meses, ahora se cumplen plazos y se conceden con más rapidez.

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