Un paso más en el adecentamiento del entorno de la muralla

Ya se puede transitar por las obras de reurbanización del entorno de la muralla, en la calle Joaquín Costa. Se trata de una primera fase que continuará en el futuro hasta la rotonda de las Miguelas. Los elementos empleados recrean la antigua muralla islámica, cuyos restos permanecen en el subsuelo sellados.

La zona ha pasado de improvisado aparcamiento a pequeño jardín de uso exclusivamente peatonal.

El ayuntamiento adjudicaba estos trabajos a la empresa Domec por un importe de 140.000 euros, aunque la inversión final ha sido algo más alta porque ha habido que soterrar una línea eléctrica, cuyo coste la compañía no ha querido asumir.

Lo más llamativo es que se ha urbanizado el entorno, como figura en una placa, imitando en superficie los restos que se hallaron en el subsuelo. Se puede adivinar sin problemas la ubicación de los dos torreones de la antigua muralla islámica.

Fue en el año 1986 cuando se hallaron esos restos arqueológicos pertenecientes a la época emiral, en el último cuarto del siglo IX. Ya entonces fueron catalogados y sellados, de manera que quedan bajo la nueva urbanización, siempre perfectamente conservados.

En la parte trasera de la zona encontramos la muralla árabe, esta todavía en pie, aunque con numerosos huecos que hablan de una pésima conservación. Algo que ahora ha ratificado un técnico municipal, a pesar de que en su día, cuando hubo desprendimientos de estos paños, el entonces alcalde de la ciudad aseguró que se trataba de un tapial de huerta y no de restos de la muralla.

Para los viandantes se ha colocado un panel en el que se explica la existencia de los restos que hay en el subsuelo, detallando su importancia tanto artística como histórica.

Comentarios