Cartas al director: Biscarrués: El síndrome del Cangrejo

Jesús Estachod

Presidente de la Coordinadora Biscarrués-Mallos de Riglos

El proyecto de pantano de Biscarrués tiene en la Declaración de Impacto Ambiental un paso difícil, sino imposible. Cuando el pasado mes de enero se conocieron los informes críticos del CEDEX y de la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental no fueron pocos los políticos que exigieron inmediatamente la resolución de una DIA positiva de acuerdo a sus posiciones, incluido el propio presidente de Aragón. Una irresponsabilidad política de órdago. No hay más ciego que el que no quiere ver. No sabemos si por torpeza o turbios intereses.

Los dos informes son demoledores e inciden en la idea de que el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) debe recoger el estudio de las distintas alternativas al pantano de 35 hm3 para poder analizar y elegir con objetividad, en la misma línea que acordó en 2006 la Comisión del Agua de Aragón, trasladando al Ministerio las diferentes opciones de pantano de 35 hm3 y ausencia de el con infraestructuras alternativas. Si se trata de discernir la mejor opción (entiéndase esta como eficiente, barata y de bajo impacto) lógicamente habrá que estudiarlas todas primero. Pura lógica de sentido común. Pero el EIA actual va dirigido a una sola opción, la de mayor impacto, ignorando las demás.

Esto es más grave si cabe si tenemos en cuenta que el expediente de Biscarrués del Ministerio ya incluye los informes que explican y desarrollan las distintas alternativas al embalse. Los aportó la Fundación Nueva Cultura del Agua, así como la valoración económica al proyecto de 35 hm3, la cual resulta también clarificante.

Así pues, es solo cuestión de enfrentar sobre papel oficial, a través del EIA, Biscarrués a sus alternativas, y la balanza caerá del único lado que puede caer. Si hay estudio comparativo de impactos y costes, sólo cabe un fin.

El Gobierno de Aragón lo sabe y lo oculta hasta donde puede, y la cúpula de Riegos del Altoaragón también. A quien no le llega esta información es al ciudadano de calle y a los propios regantes de base, siempre utilizados a los intereses de Cesar Trillo y compañía.

El próximo capítulo de este disparate que exige sin pudor la prevaricación técnica: una manifestación de regantes que terminará convirtiéndose en una manifestación del Partido Popular en claro oportunismo electoral. Y es que, por ganar votos, ya hay reaccionarios que exigen volver al pasado y no dudan con pedir otra vez la inundación del pueblo de Erés rescatando el viejo proyecto totalitarista.

Algunos, “de culo como los cangrejos”.

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