La soledad y el individualismo también eran los males de la antigüedad

Estas semanas el Centro Cultural de Ibercaja propone lecciones filosóficas para los tiempos actuales. Parece ser que la sociedad greco-romana también era individualista y experimentaba sentimientos de soledad, y que hace veinte siglos se vivía una crisis política, ideológica y social que podría compararse a la de hoy en día. Por todo ello los consejos de sus sabios los podemos aplicar a nuestra vida diaria.

Admitir que lo que te cuesta esfuerzo luego te recompensa o ser consciente de que la libertad la podemos elegir nosotros desprendiéndonos de falsas necesidades son recetas filosóficas de la antigüedad que están de plena actualidad. Tres escuelas de la filosofía clásica como la estoica, la cínica o los epicúreos nos puede ayudar.

Los estoicos dirían que la vida está llena de desgracias pero que los contratiempos te hacen más fuertes. Los cínicos hacían hincapié en que hay que ser libre y no dejar que las propiedades y la riqueza nos angustien y recomendarían que si hace falta renunciar algo tenemos que ser capaces. Los epicúreos recomendaban el cálculo hedonista, el arte de administrar los placeres. Lo entendían como la decisión de renunciar a algunos de ellos que a la larga nos pueden traer desgracias y aceptar algunos sufrimientos que aunque puedan ser incómodos a corto plazo, luego aseguren una mayor felicidad.

Los próximos miércoles continúan estas charlas en el Centro Cultural de Ibercaja. “El tiempo y los ciclos de las estaciones” y “Carpe diem, el arte de disfrutar”.

No se trata de elegir una escuela filosófica, pero sí que se puede escoger lo mejor de cada una de ellas, y pensar que crisis significa momento de inflexión.

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