Los niños saharauis ya pueden disfrutar una nueva escuela gracias al Altoaragon

Saharaui Alouda ‘Mahafud Ali Beiba-Alto Aragón’

Un total de 350 niños saharauis ya van al colegio ‘Mahafud Ali Beiba-Alto Aragón’, que se inauguró en el campamento de refugiados ’27 de febrero’ de Tindouf, en Argelia. Con esta infraestructura, se da respuesta a una demanda cada vez mayor de jóvenes de entre 6 y 12 años que no podían recibir formación porque la única escuela del asentamiento estaba saturada.

La Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui del Alto Aragón (Alouda) ha llevado a cabo este proyecto, gracias a la colaboración de la Diputación de Huesca. También han cofinanciado estas instalaciones los ayuntamientos de Barbastro, Binéfar, Huesca, Jaca, Monzón y Sabiñánigo, así como la comarca del Somontano de Barbastro.

Varios miembros de la asociación Alouda asistieron a la apertura oficial de esta escuela. Éste fue uno de los actos del viaje que durante una semana les ha llevado a este campamento saharaui. El programa se completó con reuniones y encuentros tanto con varias autoridades saharauis como con representantes de organizaciones de jóvenes y mujeres para conocer de primera mano cómo es la situación en la zona y cuáles son las necesidades de la población.

La nueva escuela cuenta con 1.500 metros cuadrados, en los que se han habilitado 10 clases, un aula de informática, un despacho de dirección, una sala de profesores, cocina, aseos, dos dormitorios para los docentes y un almacén para material escolar.

Las obras de la infraestructura terminaron en enero de este año, tras nueve meses de trabajos en esta zona árida. La institución provincial ha invertido un total de 168.000 euros en la construcción del centro escolar de enseñanza primaria que culmina un proyecto que hace posible que los niños en edad escolar del campamento ‘27 de Febrero’ puedan contar con una educación primaria en condiciones dignas.

La educación es una de las mayores preocupaciones del pueblo saharaui, por lo que desde Alouda se propusieron hace varios años garantizar a los refugiados una educación primaria en condiciones dignas. En este sentido contactaron con varias instituciones que se han coordinado y colaborado para que este proyecto sea una realidad y así poder dar la opción de seis años de formación para los niños, con los que forjar una base para después poder continuar sus estudios en igualdad de condiciones.

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