El síndrome de Down reclama sus derechos en el día mundial

El síndrome de Down es la principal causa de discapacidad intelectual y la alteración genética humana más común (1/700 concepciones). El 21 del tercer mes del año se conmemora su Día Mundial, y esta vez ponen el acento en la reclamación de sus derechos y de sus libertades. Las personas con síndrome de Down quieren decidir por ellos mismos vivir de forma independiente, estudiar, trabajar o desarrollar su vida sexual y afectiva. En Huesca, este lunes a las cuatro y media, se va a leer el mismo manifiesto que también va a escuchar el Congreso de los Diputados.

Desde el año 2008 la Convención Internacional de Derechos de las personas con discapacidad forma parte plenamente del ordenamiento jurídico español. En ella se detallan los derechos que no deben vulnerarse y muchos de ellos afectan a las personas con síndrome de Down. En su manifiesto van a reclamar que España lo aplique. Como ejemplo hablan de que los jueces y tribunales no los incapaciten o consideren “ciudadanos de segunda”. Quieren una vida normal y para ello solicitan estudiar con sus compañeros con y sin discapacidad, y no en un aula extraordinaria. Reclaman también un puesto de trabajo. Hablan también de su tiempo de ocio y su vida afectiva, donde no aceptan que se limite su sexualidad.

En España una de cada 1.300 personas nace con síndrome de Down.

Trisomía 21

Es una alteración genética producida por la presencia de un cromosoma extra (o una parte de él) en la pareja cromosómica 21, de tal forma que las células de estas personas tienen tres cromosomas en dicho par (de ahí el nombre de trisomía 21), cuando lo habitual es que sólo existan dos. Este error congénito se produce de forma espontánea, sin que exista una justificación aparente sobre la que poder actuar para impedirlo. Lo que sí se ha comprobado es que la incidencia aumenta con la edad materna, especialmente cuando ésta supera los 35 años, siendo éste el único factor de riesgo demostrado de tener un hijo con síndrome de Down.

La calidad y esperanza de vida ha aumentado considerablemente en los últimos tiempos, alcanzando una media de 60 años de edad.

Se eligió el 21 de marzo para celebrar el Día Mundial porque el número 21 en el mes 3º del año recuerda la triplicación o trisomía del cromosoma 21.

El síndrome de Down no es una enfermedad y, por lo tanto, no requiere ningún tratamiento médico en cuanto tal. Además, al desconocerse las causas subyacentes de esta alteración genética, resulta imposible conocer cómo prevenirlo.

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