Teoría y práctica para conocer los cultivos más avanzados del sector truficultor

Dentro del programa cul – tuber, proyecto para el cultivo de la trufa como impulsor de desarrollo sostenible en Huesca, Graus acogía, este martes, una sesión teórica sobre el cultivo avanzado de la trufa. El curso se completará con una visita a Toro (Castellón) donde conocerán los diferentes trabajos selvícolas y visitarán dos viveros de plantas de trufas.

Abría esta jornada la doctora en ciencias biológicas Ana de Miguel. Ella era la encargada de exponer las características biológicas de este hongo y la forma de crecimiento que tiene. Afirmaba también, durante la ponencia, que, uno de sus objetivos, es tranquilizar al truficultor, un empresario que hace una apuesta muy fuerte creando una plantación que, hasta pasados unos 9 años, cinco en el caso de los más afortunados, que va a estar bajo tierra y de la que, a primera vista, no vamos a poder saber nada. Ahí es donde entra la biología, explicaba, para que, de alguna manera, se pueda obtener más información de todo lo que ocurre bajo tierra.

Raimundo Sáez, ingeniero técnico agrícola, en su ponencia, explicaba cómo había evolucionado el mundo de la truficultura desde mediados del siglo pasado, momento en el que se recolectaba la trufa silvestre, hasta ahora, en la que este tipo de hongo escasea y se hace necesario que el ser humano la cultive para conseguir paliar esta perdida. Por ese motivo centraba su charla en los requerimientos que la planta micorrizada necesita y en los diferentes manejos que se tiene que hacer de ella durante la vida de la plantación.

Finalizaba con esta parte teórica María Martín, ingeniera de Montes, quién además de hablar de los trabajos de selvicultura trufera, como la quema de rastrojos, la preparación de muretes, el resalveo o la poda, con el objetivo de mejorar las condiciones para que la trufa sea competitiva frente a otros hongos del medio forestal, comentaba diferentes casos prácticos de las provincias de Castellón y Teruel.

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