El refugio de Estós trabajará para adecuarse a la Red de Refugios de Aragón

El refugio de Estós, situado en el valle homónimo, abrió sus puertas en 1985 aunque hasta el 15 de noviembre de 1987 no se inauguró. Por él, a lo largo de estos 26 años, han pasado miles de personas; principiantes, aficionados o expertos montañistas, hospedándose en este lugar. El refugio nació con 110 plazas que, posteriormente, se redujeron a las 99 actuales. Ahora, Estós, uno de los refugios más antiguos del Altoaragón, tendrá que adecuarse a las nuevas normativas para cumplir las condiciones del a Red de Refugios de Aragón.

Cuando se construyó el refugio se pensó que la mejor solución sería situar los aseos fuera del edificio principal pero, en la actualidad, se exige que estén dentro de las habitaciones, que tienen que contar entre 4 y 12 plazas. También deberán adecuar el comedor ya que debe tener un tamaño en concordancia con el número de plazas que se oferten

Además, este año, los guardas de este refugio serán unos de los homenajeados por parte de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) que, en este 2011, pretenden reconocer la figura del colaborador voluntario. Desde el refugio afirman que fue una alegría saber que les iban a conceder este reconocimiento por una labor que llevar realizando más de veinte años.

El de Estós fue el segundo de los regugios, después del de Góriz que comenzó a colaborar con la AEMET. Cada día, realizan dos informes con las máximas y mínimas, la temperatura ambiente, el tipo de nubes que hay, su altitud, la cantidad de agua y de nieve que cae o la fuerza del viento. Junto a ello, cada jueves realizan observaciones nivometeorológicas, realizando un agujero en una zona determinada donde no pasa nadie, midiendo así las capas, su espesor y su dureza. De esta forma se puede conocer el riesgo de aludes, en especial, de cara al fin de semana.

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