Aragón aprueba la ley de muerte digna

Las Cortes de Aragón ha aprobado la proposición de ley de derechos y garantías de la dignidad de la persona en el proceso de morir y de la muerte, también llamada ley de muerte digna. IU ha sido la principal impulsora de esta norma, que da mayores garantías para que se respeten las últimas voluntades del paciente. El PP ha sido el que más artículos ha votado en contra por considerar que es una ley que no aporta nada nuevo, que no acepta la objeción de conciencia y que es una trampa hacia la eutanasia.

La llamada ley de muerte digna tiene como objetivo “regular el ejercicio de los derechos de la persona durante el proceso de su muerte, los deberes del personal sanitario que atiende a estos pacientes, así como las garantías que las instituciones sanitarias estarán obligadas a proporcionar con respecto a ese proceso”.

Adolfo Barrena, de IU, afirma que es una ley "de derechos, de garantías y de obligaciones". De derecho a decidir cómo morir, de garantías para proteger la voluntad de los pacientes en el proceso de su muerte ante cualquier negativa de los facultativos. Por último, esta ley establece que los profesionales están obligados a cumplir la voluntad del paciente en una sanidad pública.

Este punto ha sido de los más controvertidos y se ha aprobado con los votos en contra de PAR y PP, que solicitaban que se incluyese la posibilidad de objeción de conciencia.

Los populares además aseguran que es una ley que da un paso hacia la eutanasia. Ricardo Canals señala que en una proposición en la que no se nombra la palabra eutanasia en ningún momento, sí se considera necesario dedicar cinco párrafos para explicar por qué no lo es. Además, Canals argumenta que esta ley no es necesaria porque no recoge nada que no estuviese regulado antes por leyes nacionales o autonómicas.

Javier Callau (PAR) por su parte considera que esta ley era necesaria para dar mayor regulación a este difícil proceso y que no es una ley que regule la eutanasia (acción u omisión que acelera la muerte), ni la distanasia (encarnizamiento terapéutico), sino la ortotanasia, evitar el sufrimiento innecesario antes de morir.

La proposición de ley también menciona diferentes aspectos relacionados con el proceso de la muerte, como la calidad de vida, el consentimiento informado, los cuidados paliativos, la declaración de voluntad vital anticipada, la sedación paliativa, la situación de incapacidad de hecho, la situación terminal, o el testamento vital. Además, establece la creación de Comités de Ética en cada uno de los ocho sectores sanitarios, que estudiarán y decidirán sobre los casos más complicados.

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