Innovación en el mundo de la truficultura en el Alto Aragón

Mercado Trufa Graus

Las empresas de los sectores agroalimentarios y de la restauración de la provincia de Huesca cada vez están apostando más por implicar, en sus negocios, el mundo de la truficultura. Viveros, restaurantes o empresas cárnicas son un ejemplo de lo que la trufa puede dar de sí en un territorio único en el cultivo y la recogida de este hongo. Aún así, quienes trabajan en este ámbito explican que la trufa “aún se puede exprimir mucho más”.

En el 2004 nacía Aragotruf, un vivero dedicado a la truficultura que surgía de la necesidad de vender planta en una zona en la que se cultiva este hongo, pero no se podían adquirir los elementos necesarios para cultivarla. A raíz de esta empresa, crecía Trufapasión, un negocio fundamentado en el uso de este producto en el que la trufa adquiere un carácter totalmente desconocido hasta ahora. Mermeladas, sal, licores o aceites, todos ellos productos elaborados a raíz de este hongo.

Por su parte, la empresa grausina de embutidos artesanos Casa Melsa nos propone, además de sus productos más conocidos como la gallina trufada o el foie de oca con armañac, el nuevo producto que ha lanzado al mercado, unas “chips” con trufa, que consiguen mantener todo el aroma del hongo después de prepararse en el microondas

El sector de la restauración, a pesar de lo que podría parecer, hace menor uso de este producto de lo que se piensa. No es el caso del Restaurante El Pesebre de Benasque cuyo propietario es, además, truficultor. En este caso, se presenta un menú degustación de cinco platos en el que la trufa está presente. También se ofrece trufa fresca rallada a los clientes para que, aquellos que lo deseen, puedan añadirla a sus platos.

Este es el ejemplo de cuatro empresas de la zona que, en estos momento están apostando por un sector en alza que, aseguran, dentro de unos años, dará mucho que hablar.

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