Manifiesto del 1º de Mayo: “Empleo con derechos. Contra los recortes sociales”

Compañeras y compañeros, ciudadanos y ciudadanas, vecinos y vecinas de Sabiñánigo, buenos días y bienvenidos a la celebración del 1º de Mayo, Día Internacional del Trabajo.

En una jornada reivindicativa como la de hoy, CC.OO. queremos contaros una historia. Érase una vez, allá por el año 1886, que vivieron unos locos que se empeñaron en tener una vida laboral digna. Creían que eso pasaba por trabajar 8 horas, conciliar tu vida familiar y laboral con otras 8 horas y descansar para ser un trabajador productivo un mínimo de 8 horas. ¡¡¡De esto hace 125 años!!! El gobierno del país en el que vivieron esos locos aprobó leyes que recogieron esas reivindicaciones, pero luego no se cumplían, ni en los diferentes gobiernos del país, ni en las empresas… Entonces les dijeron que su actitud era “indignante e irrespetuosa”. Les llamaron lunáticos y antipatriotas. Y aún hubo quien manifestó que trabajar sólo 8 horas era “lo mismo que pedir que se pague un salario sin cumplir ninguna hora de trabajo”. Seguro que esto mismo nos lo han dicho alguna vez.

En la ciudad en la se inició este movimiento obrero se declaró el estado de sitio y el toque de queda tras una manifestación en sus calles. Hubo hechos violentos de los que se sabe que murió un policía y, según la prensa de la época, “un número indeterminado de obreros”. Estos hechos represivos fueron apoyados por la prensa de la época con palabras como éstas: “No son otra cosa que el rezago de Europa, que buscó nuestras costas para abusar de nuestra hospitalidad y desafiar a la autoridad de nuestra nación, y que en todos estos años no han hecho otra cosa que proclamar doctrinas sediciosas y peligrosas!”. Esto es parecido a lo que se dice, ahora mismo, de los y las trabajadoras que llegan a nuestro país. Seguro que lo habéis oído o leído, con otras palabras, pero que quieren decir esto mismo.

El Crimen de Chicago, por el que se empezó a conmemorar esta fecha y que ha terminado siendo el Día Internacional del Trabajo, costó la vida de muchos trabajadores y dirigentes sindicales; no existe un número exacto, pero fueron miles los despedidos, detenidos, procesados, heridos de bala o torturados. La mayoría eran inmigrantes: italianos, españoles, alemanes, irlandeses, rusos, polacos y de otros países eslavos.

No podemos, ni debemos, olvidar nuestros orígenes. No podemos, ni debemos, por respeto a los que ya no están y por nosotros y nosotras, los que ahora, en un día como hoy, seguimos reivindicando un EMPLEO CON DERECHOS, CONTRA LOS RECORTES SOCIALES. Porque, ha pasado más de un siglo, pero no hemos avanzado mucho.

En Mayo del año pasado, el Gobierno empezó a legislar de forma unilateral (siguiendo los dictados de las financieras y de los gobiernos neoliberales de Europa). Y CC.OO. rechaza, desde entonces, las políticas económicas y sociales del Gobierno, basadas en recortes salariales, congelación de las pensiones y reducción de las inversiones públicas. Les pedimos creación de empleo, mayor protección social a las personas, que reactiven la economía de una vez, y que lo hagan con el dinero que nos deben los bancos (a los que les regalamos el año pasado nuestro dinero, el del estado, el todas y todos nosotros). Les pedimos que cobren las deudas a la Seguridad Social y a Hacienda perdonadas, por este gobierno, a 50 grandes empresas. Pedimos al Gobierno que desarrolle una reforma fiscal equitativa, progresiva y redistributiva que garantice los ingresos.

CC.OO. y UGT convocamos una huelga general ante la agresión que supone la reforma laboral, esa que nos sacaría de la crisis con el sacrificio de muchos para seguir enriqueciendo a unos pocos. Esa reforma laboral que permite que grupos empresariales, como los que compraron INASA, que son solventes y tienen beneficios, plantee Expedientes de Regulación por la previsión de pérdidas. Esa reforma que iba a crear empelo estable y de calidad. La Huelga General nos permitió reponer fuerzas ante la última y mayor agresión a la globalidad de la ciudadanía: el aumento de la edad y los años de cotización para la jubilación.

La Huelga, decía, hizo que el Gobierno se replanteara su propuesta inicial: 41 años de cotización y 67 de edad para cobrar el 100 % para todos y todas. En la negociación que se terminó con el “Acuerdo Económico y Social” nos dejamos “pelos en la gatera”, sí, pero hemos conseguido frenar el primer intento (y creemos que no será el último) de privatizar el Sistema Público de Pensiones.

CC.OO. va a seguir defendiendo la racionalización del gasto de las Administraciones, que somos todos y todas. Pero no con las privatizaciones, ni con el adelgazamiento de las plantillas, ni con el recorte de presupuestos para obra pública, educación, medio ambiente, sanidad o servicios sociales. Sino con la transparencia de las cuentas y la justicia social y solidaria.

Desde CC.OO. hacemos un llamamiento a todas las organizaciones políticas que son candidatas el 22 de Mayo, para que prediquen con el ejemplo. Que no pidan más ejercicios de responsabilidad y solidaridad a sus gobernados, que ya hemos sido muy responsables, solidarios e incluso pacientes. Que gestionen el dinero de todos desde la honradez, la honestidad y la responsabilidad social que les cedemos cada cuatro años. Así podrán y podremos mantener fuera del juego democrático a los que no saben jugarlo.

No podemos terminar sin mostrar nuestro respeto, apoyo y solidaridad hacia las víctimas del desastre de Japón y de aquellos países en los que, los movimientos sociales y sindicales, están intentando crear una sociedad más igualitaria, democrática y con justicia social.

Otra vez os digo, muchas gracias por habernos acompañado y que disfruteis de lo que nos queda del 1º de Mayo.

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