Los alcaldes de Panticosa, Sallent y Gavín no compiten el 22

Juan Fonseca

En estas elecciones municipales del 22 de mayo, algunos alcaldes del Alto Gállego, dejan el sillón de regidor municipal, en algunos casos para apartarse de la política, y en otros sigue apoyando a sus compañeros en un discreto puesto.

Es el caso de un veterano, Javier Aínsa, de la localidad de Gavín perteneciente al municipio de Biescas, que ha estado en política 24 años, 8 como concejal en el Ayuntamiento biséquense y 16 en Gavín. Ha reconocido que todos los vecinos que pudieran deberían estar al frente del municipio, “ya que los esquemas y las ideas preconcebidas le harían cambiar y ser más desprendidos”.

En Sallent después de cuatro años vuelve a su profesión, José Ignacio Urieta, que le ha tocado vivir la continuidad del proyecto de la estación de Formigal y la crisis como al resto de poblaciones, quedándose en el cajón algunos proyectes para mejores tiempos.

José Luis Pueyo después de ocho años al frente de panticosa ya no desea encabezar la lista de su localidad. Es necesario que entre gente nueva, ya que en estas localidades pequeñas la primera sacrificada es la familia.

Todos coinciden en que se atiende en el despacho pero en la mayoría de los casos el vecino te requiere, para comentar su problema o la crítica de turno en la calle o en el Bar. Y en algunos casos, como Gavín, Piedrafita, Yésero, Sandinies, Yebra, Caldearenas, Tramacastilla, Escarrill y Hoz, pueblos pequeños, los alcaldes hacen de fontanero, administrador, albañil, en suma, un poco de todo y si no se cuenta con sueldo estas funciones las hacen en sus horas libres o arañando tiempo a sus trabajos ya que la alcaldía a de ser compatible con sus profesiones. Y los partidos a intentar cazar, prometerles proyectos para alcaldes-voluntarios.

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