Las turbulencias, posible causa de la muerte de un parapentista en Benasque

Un parapentista perdía la vida este jueves en un accidente que se producía mientras sobrevolaba la zona del pico Cogulla. Al parecer, unas turbulencias creadas detrás de la cresta de la montaña cuando se dirigía al aterrizaje, le impidieron controlar las maniobras de vuelo.

Se trataba de un hombre de 43 años, domiciliado en Olba, Teruel, antiguo cliente de una empresa de vuelo de Castejón de Sos, que volaba por su cuenta y había cogido el servicio de transporte hasta la zona de despegue de Liri, donde más parapentistas se daban cita, e incluso se impartían clases en la zona.

Precisamente, el profesor del mencionado curso, Basilio Silva, daba la voz de alarma al perder el contacto visual con el parapentista fallecido, cuando se dirigía al aterrizaje y se metía en una nube. Silva comentaba que en esas situaciones se pierde totalmente el sentido de la orientación, y además, se vio afectado por los remolinos de aire de sotavento provocando la desestabilización del parapente. Una vez fuera de la nube, la desorientación, sumada a las turbulencias creadas detrás de la cresta de la montaña derivaban en un brutal impacto con la montaña causándole la muerte en el acto.

De igual manera, desde la empresa señalaban que el parapentista tenía la experiencia y la capacidad para volar sólo, y las condiciones de vuelo eran buenas. De hecho, un curso tomaba clases en esa zona.

Silva daba la voz de alarma al servicio de Protección Civil y posteriormente al 112. El dispositivo respondía en cuestión de minutos, aunque no era suficiente. Los primeros en acudir eran trabajadores de la estación de Cerler, el propio Silva intentó reanimarle durante 25 minutos. El cuerpo sin vida del parapentista se encontraba cerca de un paraviento, en las inmediaciones de la pista Quebrantahuesos de Cerler.

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