Curiosidades del pleno de investidura de Ana Alós, como alcaldesa de Huesca

Los 25 nuevos concejales del ayuntamiento de Huesca juraban o prometían su cargo sobre unas juratorias del siglo XVII, de 1697, con que cuenta el ayuntamiento y que se utilizan sólo cada 4 años. Dependiendo de sus creencias, los ediles iban jurando o prometiendo cumplir fielmente las obligaciones del cargo de concejal en el ayuntamiento de Huesca. La popular Cristina Gavín, probablemente fruto de los nervios, decía "juro o prometo cumplir"...

Por su parte, el concejal de CHA, Luis Gállego, realizaba su promesa en aragonés. Previamente, indicaba que, debido a su condición de republicano y nacionalista, se veía obligado a prometer por imperativo legal.

El bastón de mando que le ha sido entregado a la nueva alcaldesa, era también nuevo. Hace doce años, Fernando Elboj pidió que se le hiciese un bastón de madera de boj, que se llevó con él cuando presentó la dimisión. La antigüedad de los bastones con que cuenta el ayuntamiento, muy estropeados y en los que casi no se veía ya ni el escudo, ha propiciado la elaboración de uno nuevo en madera y plata.

El ayuntamiento de Huesca había dispuesto tres lugares para seguir este pleno de constitución del Ayuntamiento. El Salón del Justicia, en el que se encontraban los concejales, autoridades civiles y militares, políticos y algunos familiares. También se habían acondicionado el salón del Colegio Santiago y el zaguán del ayuntamiento para acoger a otros invitados.

En el vestuario, vestidos y pantalones entre las nuevas concejales y traje y corbata para los hombres, excepto Luis Gállego, que iba con camisa negra y pantalón de pequeños cuadros. La concejal de IU, Pilar Novales, vestía una chaqueta roja en la que apenas destacaba la banda. La nueva alcaldesa llevaba un vestido "azul azafata", a juego con sus sandalias, sobre el que portaba un abrigo blanco de crêpe.

Mientras iban apareciendo en el Salón del Justicia los nuevos concejales, para jurar su cargo y recibir la banda de concejal, el resto esperaban en una sala contigua al Salón del Justicia. Allí se veía a Ana Alós bebiendo café, o probablemente, tila.

Tras ser proclamada alcaldesa Ana Alós, el candidato del PSOE, Luis Felipe, era el primero en levantarse rápidamente y saludarla, dándole la enhorabuena.

El orden que tenía el discurso de la alcaldesa, y que era facilitado a los medios de comunicación, no se respetaba. Parece que el tercer folio se traspapelaba, y era leído más tarde.

Durante todo el pleno se escuchaban en el Salón del Justicia las músicas, gritos o abucheos de los indignados del 15-M. Podían, mediante una pantalla, seguir el desarrollo del pleno, por lo que abucheaban prácticamente a todos los concejales, excepto a los de CHA.

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