Movilizaciones sin parangón

Nuria Garcés

En este 2011 se cumplen 11 años de la puesta en marcha de la anestesia epidural para los partos en el Hospital San Jorge de Huesca. Desde el servicio de Anestesia del Hospital San Jorge de Huesca y el Colegio Oficial de Médicos de la provincia se ha hecho llegar a la prensa un recopliatorio con las noticias que, en aquellos meses de los años 2000 y 2001, fueron publicadas en la prensa escrita local y regional. Es, sencillamente, abrumador. Todo ello no recoge, en todo caso, todo lo que se contó además en radio y en televisión, con lo que el torrente de información en esos días fue impresionante, y el nivel de movilización en la sociedad oscense, algo nunca visto hasta entonces, y que por cierto, no se ha vuelto a repetir.

Con la perspectiva que da el paso del tiempo (diez años), podemos reconocer el trabajo que realizaron los anestesistas cuando, según recuerdan ellos, se hizo todo del revés. Primero se puso en marcha el servicio de epidural y, después, se dotó con más anestesistas. Con esa misma perspectiva, no acaba de quedar claro qué motivó a los oscenses a organizar semejante reivindicación, en la que se unieron asociaciones, colectivos, partidos políticos, sindicatos y con ellos, todos los ciudadanos. El caso es que la mejora de la situación de las mujeres a la hora de dar a luz fue un nexo de unión para todos.

La pregunta siguiente es clara. Y ¿por qué no más? ¿Por qué no nos unen otras muchas reivindicaciones, necesidades, agravios o problemas que se dan en Huesca, que afectan también a cientos, miles de personas? ¿Qué es lo que nos frena o qué tendría que pasar para que nos pusiéramos las pilas? Huesca parece como el Guadiana: aparece y desaparece. Y siempre nos sorprende. Pero no siempre de forma positiva.

Comentarios