Emotivo pregón, revalorizando el patués y el Valle de Benasque, a cargo de Carlos Barrabés

Un benasqués de pro como es Carlos Barrabés, daba el pistoletazo de salida a las fiestas de San Marcial y San Pedro de Benasque y Anciles con un pregón muy emotivo, que llegaba directamente a lo más profundo de los benasqueses, que llenaban una plaza, la del ayuntamiento, a rebosar.

Barrabés hacía hincapié en la importancia de que sus hijos, de dos y tres años, aprendan patués. Destacaba la necesidad y la relevancia de tener algo propio, un carácter diferenciador gracias al cual “se puede soñar en patués, en un idioma que representa una forma de ser, de pensar, de vivir y sobre todo, un lugar único y especial como es el Valle de Benasque”.

Remarcaba la hospitalidad de los benasqueses, quienes siempre tienen una puerta abierta para el de fuera; gente acogedora que lo lleva en su cultura e idiosincrasia. De hecho, apuntaba; no existe una palabra en patués que defina al extranjero.

De igual manera, recordaba a sus amigos, Gabi, Aurelio, y cuatro más, con lo que conformaban varios cursos. “Somos hijos del cambio, comentaba Barrabés, y Benasque ha sabido interpretar esos cambios que han forjado su carácter”.

Un emocionado Carlos Barrabés recordaba a su abuela Carmen y destacaba la grandeza de las mujeres en el valle por su trascendental papel en la vida en el valle. Asimismo, recordaba que Benasque es donde empieza todo y donde acaba, ya que este territorio cuenta con la fuerza de la madre tierra y sus hijos “van por el mundo, no vagan, porque su norte está muy claro”.

Agradecido, mostraba su orgullo por la posibilidad de participar en el pregón de estas fiestas, donde decía, sintió que “formaba parte de algo”. El premio Aragón 2011 concluía, que esta oportunidad va más allá de lo expresable y señalaba, “dice mucho de Benasque, de su gente y de capacidad de integración el que sus vecinos sean los protagonistas de este pregón”.

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