Los jóvenes también tienen futuro como ganaderos y agricultores

Alejandro Jiménez, Javier Ascaso y Pablo Sarasa son `jóvenes agricultores’ de la Canal de Berdún en la Jacetania, es decir son menores de 41 años. Los tres trabajan como agricultores y ganadores, llevan varios años en el sector y aún les queda un futuro en él. En estos momentos se encuentran en plena campaña de recolección del cereal, a la que este año le ha faltado agua. El trabajo en el campo ha sido generalmente una ocupación para la gente mayor, pero hoy en día los jóvenes también están dentro de este sector y compatibilizan su juventud con el mundo rural.

Los tres son agricultores por pasión a este trabajo, es lo que han visto desde pequeños y además no tienen un jefe que les dé órdenes. Durante la campaña se pasan unas 16 horas en el campo, donde las horas de sueño son lo que peor llevan. Aseguran que este año la campaña está yendo bien, pero que podría ir mejor, ya que el precio del cereal se mantiene y les gustaría que subiera. Empiezan en la zona de Berdún hasta llegar a Jaca, y aunque tienen sus propias cosechadoras y trabajan sus propios campos también lo hacen para terceros.

Tienen unas 500 ovejas cada uno y compaginan ambas labores, agricultura y ganadería. El precio del cordero ha subido y el ser agricultores les permite trabajar también en este sector, una pequeña parte de lo que sacan, lo utilizan para alimentar a su ganado.

Además de trabajadores son jóvenes y su día a día es igual que el de cualquier otra persona. Hacen vida normal, pero en época de campaña tienen que sacrificar momentos con sus familias, parejas y amigos. Dicen que a pesar de esto, ‘lo llevan bien, es un trabajo que les gusta y si no pueden salir de fiesta un fin de semana, lo compensan con otro’.

Las parejas de estos tres jóvenes son quienes peor lo llevan, ya que son muchas horas fuera de casa, pero hacen todo lo que pueden por ayudarles. En cuanto a las vacaciones, las tienen igual que el resto del mundo, con la excepción de que las cogen cuando pueden y el trabajo se lo permite.

Ser trabajador de campo y joven es compatible, Alejandro, Javier y Pablo no cambiarían su trabajo, disfrutan con él. Animan a nuevos jóvenes a que se introduzcan en este sector aunque esperan que el cereal suba de precio.

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