Ecologistas en Acción denuncia los impactos, sociales y ambientales de la autopista eléctrica

Según informan desde Ecologistas en Acción, el Estudio de Impacto Ambiental presentado por REESA para la autorización de la instalación de la línea de AT Peñalba-Monzón(Arnero)-Isona vulnera la legislación de Impacto Ambiental, al limitar el estudio de las afecciones a una estrecha franja a ambos lados de la línea obviando los impactos producidos en los espacios de la Red Natura (LICS y ZEPAS) próximos y dividir el estudio del trazado en tres documentos, devaluando la esencia de las evaluaciones de impacto ambiental.

Ecologistas en Acción ha presentado alegaciones al estudio de impacto ambiental de la línea donde denuncia que se prioriza la utilización de los apoyos de la antigua línea Aragón-Cazaril sobre cualquier otra consideración, por lo que no presenta alternativas en tramos donde se producen importantes impactos ambientales, o donde las presenta, escoge la alternativa que le permite usar las torres existentes.

Tampoco, señalan, se estudian los efectos acumulativos con otras infraestructuras, como los que se producirán en el cruce del río Cinca donde la línea se sumaría a otras 8 que cruzan en un tramo de 4 kilómetros, y que suponen un grave impacto para los flujos migratorios o desplazamientos de las aves.

En relación a la contaminación electromagnética los estudios más recientes (entre otros los del Ministerio de Sanidad y Consumo o una reciente Resolución del Parlamento Europeo) aconsejan limitar las exposiciones a campos electromagnéticos que generan las líneas de A.T. , por lo que invocando el principio de precaución, y en base a sucesivos informes internacionales, Ecologistas en Acción considera que la distancia de la línea a las poblaciones y viviendas habitadas, debería ser de 1.000 m, como medida de seguridad para los habitantes de las poblaciones afectadas.

En el caso de esta línea un total de 16 poblaciones se encuentran a menos de 1000 m. del trazado, 3 de ellas a menos de 500 m., que además sufrirán una contaminación acústica de 30 dba. de forma continuada, por lo que considera que las afecciones para la salud de los habitantes de estas poblaciones, más los impactos económicos por perdidas de renta de turismo rural o cultural, hostelería, truficultura y perdida de valor de los terrenos por donde atraviesa la línea suman unos impactos sociales que hacen inviable la línea de AT.

Por otro lado la línea provocaría unos impactos ambientales inasumibles. El trazado de la misma por áreas muy sensibles para la avifauna, áreas críticas de cernícalo primilla y quebrantahuesos y zona de nidificación de águila-azor perdicera, milano real y alimoche provocaría la colisión de estas especies, muchas en peligro de extinción, con los cables de la línea, hecho que no se puede permitir si queremos conservar estas especies, ya que las medidas que se proponen para evitar las colisiones, pese a ser las más efectivas, “aun conservan una mortandad final entre un 30 y un 50% de la mortandad inicial”, como demuestra un estudio de la propia REESA y del Gobierno de Aragón.

También afecta a 8 espacios de la Red Natura 2000, sin que se propongan medidas para evitar los impactos que se generan en estas áreas protegidas por la Directiva de Hábitats, afectando además a 15 hábitats de interés comunitario, (3 prioritarios) y a 150 hectáreas de bosques naturales.

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