Las campanas restauradas vuelven a la Catedral

El pasado mes de marzo, 7 campanas de la catedral de Huesca, eran trasladadas a Valencia para ser restauradas. Este lunes, volvían a su lugar de origen, eran subidas de nuevo a la seo oscense con la ayuda de una grúa y de varios operarios. El estado de conservación del bronce con el que fueron fundidas era bueno, pero era necesaria una intervención que mejorara su sonoridad y funcionalidad. Con su restauración se ha querido recuperar su sonido original, y es que los toques que se hacían en la catedral de Huesca eran únicos en el país. Ahora, las campanas vuelven a repicar como hace cuarenta años.

Se trata de 6 campanas y un cimbalico. La campana más pequeña, denominada "Cimbalico Te deum", pesa tan sólo 19 kilos y fue fundida en 1915. Solía tocarse para avisar a los canónigos para asistir al coro. La campana "La Lucía" pesa 182 kilos y fue fundida en 1896. La tercera campana se denomina "La de oraciones o La Paciencia". Ésta pesa 244 kilos y fue fundida en 1818. La más antigua es la conocida como "La del Corpus o La de Prima". Data del año 1450 y pesa 356 kilos.

La más joven es "La Lorenza, La del Fosal o La de los Perdidos". Se la conoce por esas tres denominaciones, pesa 614 kilos y sustituyó a una campana anterior denominada "De los Perdidos". La quinta campana es "El Santo Cristo o La Mediana", que pesa 1.001 kilos y fue realizada en 1829. Finalmente, la más voluminosa es la conocida como "La María o La Mayor" que data de 1850 y pesa 1.158 kilos.

Ya este pasado sábado, las campanas volvían a sonar en un concierto – celebración, que conmemoraba la vuelta de éstas a la capital altoaragonesa tras su restauración.

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