García Andoin: "El aborto para nosotros no es ningún derecho"

Actividad enmarcada dentro de las Jornadas Universitarias de los Pirineos que se están desarrollando en el Somontano, se celebró una mesa redonda “El Compromiso de los cristianos en la vida pública”. Estuvo compuesta por Carlos García Andoin, director adjunto del Gabinete del Ministerio de la Presidencia, Rafael Larreina, miembro de Eusko Alkartasuna, Josep Miró i Ardèvol, presidente E-Cristians y Julio Banacloche, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid.

García Andoin, fue quien apostó por defender la moral católica dentro del seno del PSOE, mediante Cristianos Socialistas y, en su primera intervención repasó sobre la génesis de esta organización.

El principal marco de debate fue la dificultad de un cristiano de conjugar en la vida pública dos aspectos. Por un lado, la lealtad al partido y por otro, la coherencia que debe mostrar todo cristiano en su vida profesional.

Por su parte, Josep Miró i Ardèvol manifestó que “un cristiano no puede colaborar con organizaciones que choquen contra la fe, que vulneren la ley natural y que legislen contra el derecho natural”, y que si lo hace, no se puede actuar como católico. Además dijo, aludiendo a un mensaje de Benedicto XVI a los políticos, “se participa en la política desde el sentido de fidelidad y pertenencia a la Iglesia. La consigna, la inscripción política, nunca puede imponerse a lo que establece el Magisterio”.

García Andoín se mostró preocupado porque le gustaría reducir sustancialmente el número de abortos, “el aborto para nosotros Cristianos Socialistas, en ningún caso es un derecho”. En cualquier caso la política debe ir dirigida a la reducción del número de abortos, apuntó García Andoín.

Miró i Ardèvol le alentó en esa tarea de reducción diciendo, que los “socialistas son expertos en reducir como se ha visto, por ejemplo, con la ley del tabaco. Expresó, en cambio, su profundo pesar porque España, es el único estado en el que al lado del aborto subvencionado “no hay ninguna ayuda pública para que la mujer pueda tener el hijo. De tal manera que no se puede plantear una opción a la mujer para que decida”.

Julio Banacloche, quien expresó su total rechazo al aborto, le animó a que los católicos dentro del Partido Socialista tuvieran más peso. Banacloche dijo que “a ver si se corresponde en influencia lo que supone para el partido el voto cristiano, haciendo referencia a la frase que García Andoin dijo con anterioridad, que el “70 % de los votantes socialistas se reconocen como culturalmente católicos”.

Finalmente Rafael Larreina acusó “la banalidad que tiene en el mundo latino el matrimonio y como suele tenderse en los países mediterráneos de un extremo a otro con facilidad”. Puso como ejemplo, al estado español que "pasa de una sociedad profundamente cristiana a una cada vez más laicista".

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