La economía y el fútbol modesto

José Sánchez

Las competiciones en las distintas categorías del fútbol modesto comenzarán en los meses de agosto y septiembre. Las juntas directivas están preparando las plantillas y los presupuestos.

El principal problema al que se enfrentan la mayoría de los clubes es el económico. Se han terminado los tiempos en los que la junta directiva tenía que aportar una parte del presupuesto puesto que con los ingresos de los socios, patrocinadores, subvenciones y taquillas no se lograba cerrar este capítulo. No era lógico, pero se consideraba normal que la junta tuviera que terminar equilibrando el presupuesto. Actualmente debido a la crisis económica, los clubes y por supuesto los entrenadores y jugadores tendrán que adaptarse a la complicada y difícil situación económica actual.

Esto quiere decir que los equipos tendrán que planificar la temporada con un presupuesto realista y acorde a cada localidad. Los gastos del club tendrán una relación directa con los ingresos que proceden de socios y otros capítulos pero no con la aportación extraordinaria de la junta, que ya desarrolla un excelente trabajo con ocuparse de planificar la temporada, realizar los fichajes y preparar cada semana los desplazamientos. El club será lo que quieran los socios mientras que los directivos deberán gestionar de la mejor manera los recursos.

Otro aspecto importante es el fútbol-base. En las distintas plantillas habrá que incluir jugadores de cada localidad o de la zona puesto que será la mejor manera de reducir el presupuesto pero no para un momento puntual de dificultad económica sino como norma habitual. La mayoría de los clubes disponen de fútbol base pero muy pocos jugadores, por no decir ninguno, llegan al primer equipo. Es fundamental dar entrada progresiva a los “jugadores de casa”.

Cada club deberá militar en la categoría que le pertenezca por los recursos económicos que genere y tendrá que potenciar la participación de sus canteras. El fútbol regional y provincial debe ser realista.

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