Los empresarios auguran una crisis prolongada, no confían en la reforma laboral y critican la acción sindical

La Confederación de Empresarios de Aragón han hecho público un sondeo realizado en el tejido empresarial de la comunicad respecto a la crisis. Los encuestados creen que la crisis se prolongará más allá de 2012. Además, consideran que hay un problema importante de financiación y sitúan a los sindicatos en el puesto más bajo de los agentes sociales.

No obstante, los industriales aragoneses creen que su principal problema ante crisis en este momento es la competencia existente y las prácticas desleales empleadas por algunas de ellas. También destaca la falta de pedidos y ventas especialmente nacionales, que se prevé que continúe disminuyendo en el futuro. En menor medida, pero también con carácter destacable, se perciben como problemas la morosidad, el aplazamiento de pagos y el elevado coste de la financiación. Las expectativas de empeoramiento de la morosidad son elevadas, siendo más aguda la que proviene del sector privado que desde las Administraciones.

Los problemas de prácticas desleales de competencia se agudizan en las microempresas y las pequeñas empresas, que es en las que también se aprecian las mayores dificultades de financiación.

La falta de demanda se acusa más entre las pequeñas y medianas empresas de los sectores secundario y construcción.

Pero lo peor es que existe el convencimiento de que la crisis va a continuar teniendo consecuencias sobre el empleo, más sobre el eventual que sobre la plantilla fija.

Por si fuera poco, se prevé un crecimiento de los costes para las empresas, sobre todo de las materias primas en los sectores primario y secundario, aunque no se prevé aumento de precios en los mismos, estrechándose así los márgenes de beneficio.

Las empresas apuestan de forma mayoritaria por el alargamiento de la crisis más allá de 2012. Todos los sectores se manifiestan en esta línea siendo los de construcción y secundario los que muestran la mayor acentuación y, muy especialmente, las grandes empresas.

A eso hay que añadir que las medidas anticrisis puestas en marcha en el último periodo no son en general muy bien valoradas. Los créditos ICO son los que se considera que han sido más útiles, seguidos de las medidas fiscales, mientras que la utilidad de AVALIA ha recibido la peor valoración.

Las recientes reformas laboral y de la negociación colectiva reciben todavía peores valoraciones, siendo el sector terciario el que aporta las mayores puntuaciones frente a las menores de la construcción.

Por último, en lo que se refire a la actuación de los agentes sociales, las organizaciones empresariales son las mejor valoradas, seguidas del Gobierno Autonómico y el Gobierno de España. Las organizaciones sindicales reciben la peor puntuación.

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